sábado, 16 de enero de 2021

Yo también sucumbí a la serie Los Bridgerton

Las adaptaciones de libros siempre son polémicas, salvo en contadas ocasiones. Y soy de las que creen firmemente que pocas veces están a la altura. La mayoría de las películas que he visto basadas en libros no les llegaban a estos ni a la altura de los zapatos, y recuerdo algunas incluso con especial rencor, pero me cuesta resistirme y acabo viéndolas, tanto si he leído el libro como si no. 

Ese bucólico cartel promocional ya da ganas de verla, ¿no?

El pasado mes de diciembre las redes se revolucionaron con el estreno en Netflix de la serie Los Bridgerton, basada en la serie de libros de Julia Quinn. De entrada, confieso que no los he leído. Soy una ferviente defensora de aquello de "Antes de ver la película quiero leer el libro" y a veces he esperado a leerlo para ver la adaptación, pero en este caso la curiosidad fue demasiado grande y caí, sobre todo cuando en pocos días todo el mundo parecía haberla visto y se deshacía en alabanzas.

La primera temporada, que consta de ocho capítulos, se basa en el primer libro de la serie: El Duque y yo. Por lo que comentan, hay muchos aspectos en los que no es demasiado fiel al libro, pero vaya, que siendo una adaptación, es algo aceptable. O eso dicen. Lo sabré cuando lo lea (que lo leeré).

¡Me encanta la portada del libro!

Los Bridgerton son una familia bien, influyente y muy conocida, en el Londres del siglo XIX. Está formada por la madre, viuda, y ocho hijos, nombrados en orden alfabético según su nacimiento. La protagonista es Daphne, la mayor de las hermanas, que está a punto de ser presentada en sociedad. Una publicación firmada por una tal Lady Whistleldown, que parece el equivalente de la época a las revistas del corazón, perjudica con sus comentarios a la joven, que ve peligrar sus posibilidades de encontrar un marido. Al mismo tiempo, el Duque de Hastings, recién llegado a la ciudad para hacerse cargo del título tras la muerte de su padre, no sabe cómo quitarse de encima a madres y debutantes deseosas de cazar un buen partido. Aunque de entrada ambos se caen bastante mal, acaban por llegar a un acuerdo para fingir un interés mutuo que le quite a él las mosconas de encima y al mismo tiempo la revalorice a ella. Y, por supuesto, ahí empieza el lío. 

La verdad es que hacen una pareja perfecta.


Como lectora asidua de romántica histórica, me ha fascinado poder ver en imágenes todo lo que me he imaginado cada vez que he leído ese momento, o uno similar en otra novela del mismo estilo. El ritual de vestirse, peinarse, el corsé, los guantes, los bailes, el afán por encontrar un pretendiente... todo me ha encantado. No puedo precisar si hay irregularidades con el tipo de calzado, o con los peinados, como me suena haber visto en algún comentario por ahí. No soy una experta en el tema, y en mi imaginación cuando leo este tipo de novelas seguro que cometo muchísimos más errores, por eso no me he dado cuenta, ni me ha importado la exactitud. Me ha parecido hermoso, colorido, vistoso y lo he disfrutado un montón. 

Los vestidos y pelucas de la reina son espectaculares.

Los personajes principales, Simon y Daphne, hacen una pareja perfecta y con mucha química. La verdad es que cuando vi el cartel no daba crédito al ver el color de piel del duque, lo admito. No imagino nobles de color en la época de la regencia, pero en la serie de Netflix se toman un par de licencias, y una de ellas es un elenco multiétnico que brilla, empezando por los personajes de Lady Danbury y el propio Duque de Hastings. Regé-Jean Page, el actor que le da vida, es guapísimo y tiene una sonrisa mortal. Con esa base, no creo que sea difícil perdonarle que no se parezca al original.

La forma en que se miran promete, no me lo negaréis. 

Hablando de licencias, otra que me ha sorprendido, aunque estaba avisada de ello, es la música. Cuando escuché Girls like you de Maroon 5 tocada al violín me quedé muerta. Es perfecta, vital y vibrante la forma en que han adaptado música moderna para que parezca casi natural dentro de la historia. 

En fin, siguiendo con los personajes, algunos me han encantado, como Penélope y Eloise, y otros como Anthony me han resultado bastante odiosos. Si la serie sigue el formato de los libros supongo que habrá una temporada dedicada al libro correspondiente a Anthony, y estoy deseando verla, porque es un personaje que me ha parecido débil y obtuso y me ha caído fatal, así que espero que sean capaces de darle la vuelta.  

Dos chicas que leen, piensan y opinan. Fascinantes.

Destacaré también las escenas de cama, que son unas cuantas y bastante explícitas. Es algo a lo que, al fin y al cabo, las lectoras de romántica estamos acostumbradas, pero no ha dejado de sorprenderme. No puedo poner ninguna pega, me han parecido elegantes y sensuales. Contrastan un poco con el hecho de que Daphne (como cualquier chica de su edad y su clase en aquella época, supongo) sea una absoluta ignorante del tema hasta su noche de bodas, e incluso un poco más allá. 

Podía haberle tocado un profesor menos apetecible, todo hay que decirlo.

En fin, me ha parecido una serie que cualquier amante de la novela romántica en general y de la romántica histórica en particular disfrutaría. En ocho capítulos puedes pasar por todos los estados de ánimo por los que pasas leyendo un libro del mismo tipo: descubres a los personajes, con lo bueno y lo malo de ellos, el comienzo del romance, los errores, el dolor de la traición, el miedo, la atracción, la desesperación, y al final, inevitablemente, una resolución positiva del conflicto que te deja con una sonrisa en los labios y esa satisfacción tan especial que produce una buena novela romántica. 

Si no la habéis visto aún, espero haberos dado motivos para verla. Y si la habéis visto, contadme, ¿qué os ha parecido? ¿Coincidís conmigo?

¡Nos leemos!

sábado, 9 de enero de 2021

Amos y Mazmorras II (Lena Valenti)

Después de terminar el año con la relectura de Amos y mazmorras I, no podía empezar 2021 de otra manera que conociendo el desenlace de la historia de Lion y Cleo. Bueno, en realidad, recordando, porque como iba diciendo, ha sido una relectura. Y la he disfrutado igual que la primera vez, porque confieso que no me acordaba de quiénes eran los malos y no lo he recordado hasta que casi los tenían delante de las narices. De lujo, vamos. 


SINOPSIS:

Cleo Connelly siempre quiso ser como su hermana Leslie. Por eso, cuando decidió trabajar para la Ley, Cleo la siguió y se esforzó siempre por llegar a su nivel. Pero solo Leslie fue aceptada en el FBI, mientras que Cleo tuvo que conformarse con patrullar su ciudad natal: Nueva Orleans.

Ahora, Leslie ha desaparecido. El subdirector del departamento del FBI ha visitado a Cleo para pedirle que les ayude y colabore en su misión rescate, puesto que necesitan un perfil parecido al de su hermana. La joven policía, llevada por el miedo y la desesperación, accederá a hacerlo antes de entender en qué tipo de misión estaba Leslie metida: ¿Un Rol llamado Dragones y mazmorras DS? ¿BDSM? ¿Tráfico de drogas? ¿Red de trata de personas? ¡¡¿¿BDSM?!! Si antes le hubieran explicado que tendrían que instruirla para hacerla pasar por sumisa, puede que la respuesta fuera otra_ ¿Sumisa? ¡¿Ella?! ¡Pero si su resistencia al dolor era nula y pegaba a la que le hacía las manicuras! No obstante, por su hermana haría cualquier cosa. Un momento_ ¿Había dicho el subdirector que su "amo barra instructor" iba a ser Lion? ¡¡¿¿Lion Romano??!!¿El mismo niño que le tiraba de las coletas, se reía de su poco pecho y siempre se lo hacía pasar mal?

El atractivo y arisco Lion Romano está devastado por la muerte de su mejor amigo Clint, encontrado muerto mientras trabajaba de encubierto en la misión de la trata de blancas en la que se hallaba inmerso junto con Leslie Connelly, una de las mejores agentes del FBI, cuyo paradero se hallaba desconocido. Lion hará lo posible por recuperar a Leslie, y si para ello debe infiltrarse en el rol de BDSM con la sexy, inconsciente y descarada de su hermana Cleo, el sacrificio merecería la pena. Lo que nadie sabía era que someter e instruir a Cleo en el arte de la dominación y la sumisión, era algo que deseaba hacer desde que la joven cumplió su mayoría de edad. Ambos se enrolarán en una aventura llena de peligro y sensualidad, crudeza y crueldad, en la que las fustas y los látigos marcan la realidad y el día a día. Una poli con vocación de agente especial que no se cree sumisa está a punto de conocer al AMO que está destinado a someterla. ¿Lograrán salvar a Leslie antes de que se maten entre ellos? ¿El trabajo se puede mezclar con el placer? Los juegos están servidos: los dragones salen de sus mazmorras.

Esta historia se divide en dos partes. La Doma de Cleo a manos de Lion, que se localiza en la gran y oscura Nueva Orleans y en la que se descubren el uno al otro en sus roles, y después, el intenso y apasionante torneo de dominación y sumisión de Dragones y Mazmorras DS.

* * *

Es inevitable no empezar esta segunda parte enfadada con Lion y apoyando a Cleo de forma incondicional aun sabiendo que la va a liar parda, se va a meter de cabeza en la boca del lobo, y le va a ocasionar al pobre unos quebraderos de cabeza de órdago (merecidos, todo hay que decirlo, que el chico es muy obtuso a veces).
Me encanta como se van complicando las cosas poco a poco y el peligro se va volviendo más real y plausible a medida que vamos avanzando en la lectura. El peligro es principalmente emocional en los primeros capítulos, en los que el riesgo es acabar con el corazón hecho trizas, sobre todo por la cantidad de personajes que juegan en una liga muy por encima de las posibilidades de la pobre y novata Cleo que, sin embargo, demuestra que los tiene bien puestos (o es una kamikaze con mucha suerte, aún no estoy segura) y acaba chuleándolos a todos como una domadora paseando entre cocodrilos. A medida que la trama avanza, a ese riesgo se une el de no salir vivos del torneo, que cada vez se complica más. He sentido mucha frustración por cada vez que alguien les hacía trampas y les ponía las cosas aún más difíciles, pero es precisamente lo que más engancha de la historia. Supongo que porque la vida está llena de tramposos y, como en el libro, no hay tiempo para lamentaciones, hay que reaccionar y seguir adelante. A Lion y Cleo les cuesta horrores acabar de confiar el uno en el otro, y sufren muchísimo sus miedos e inseguridades, pero a veces la espera merece la pena, y ellos lo saben mejor que nadie. 
El desenlace es trepidante, con un par de escenas realmente intensas y giros brutales. Y me encanta la forma en que la autora va dejando pinceladas sobre los secundarios que más tarde se convertirán en protagonistas de sus propias historias. 
Pensaba dejar aquí la relectura, pero me ha entrado el gusanillo por recordar la historia de Leslie y el mohicano y no descarto releerlas también próximamente. Si no conocéis esta serie y sentís curiosidad, de verdad, no os quedéis con las ganas. 

lunes, 4 de enero de 2021

Amos y Mazmorras I (Lena Valenti)

Leí este libro hace bastante tiempo, antes de empezar con el blog, así que ni siquiera lo había reseñado hasta ahora. Pero lo tengo en mi estantería en un lugar destacado, porque me impactó, me encantó y me enamoré de sus protagonistas. Empezó a apetecerme releerlo hace ya unas semanas, y me pareció perfecto cerrar con él el 2020 y empezar el 2021. 


SINOPSIS:
En el mundo de Dragones y mazmorras nada es lo que parece ser. Y Cleo está a punto de descubrirlo.Cleo siempre quiso ser agente especial del FBI como su hermana Leslie, pero, cuando la declararon no apta para el puesto, tuvo que conformarse con seguir patrullando las calles de Nueva Orleans. Ahora, Leslie ha desaparecido y el FBI le ha pedido que colabore en la misión de rescate. Ella ha aceptado sin pensarlo dos veces... y no sabe dónde se ha metido. Su hermana mayor estaba investigando una red de trata de blancas y tráfico de drogas de diseño, y había logrado infiltrarse en un juego de rol llamado Dragones y mazmorras DS. Cleo tiene que hacerse pasar por ella y convertirse en una sumisa.

* * *

Lion Romano es, sin duda, uno de mis protagonistas masculinos favoritos del mundo mundial. Y la pareja que hace con Cleo Connelly es simplemente explosiva. Perfecta. Cleo y Lion se conocen desde niños, y siempre han tenido una relación amor-odio provocada, sobre todo, por el permanente impacto que causan el uno en el otro y del que no son conscientes. Ya de adultos, tienen que trabajar juntos para esclarecer la desaparición de Leslie, la hermana de Cleo, que estaba trabajando en un complicado y peligroso caso de trata de blancas. Para encontrarla y resolver el caso deben infiltrarse en un torneo de BDSM. Lion es un Amo experimentado, pero Cleo no sabe nada del mundillo y además tiene un carácter que dista mucho de ser sumiso. Confía en Lion, pero al mismo tiempo la pone tan nerviosa, y es tan magnético y atractivo que meterse en su papel de sumisa es todo un reto. 
Me encanta el tira y afloja que mantienen durante todo el libro, la forma en que ambos tratan de ocultar sus verdaderos sentimientos y la vulnerabilidad que sienten frente al otro. Las provocaciones continuas, las pullas, y el descaro me han sacado más de una sonrisa y hasta alguna carcajada espontánea, porque la verdad es que tiene momentos impagables, y eso que era una relectura. El momento en que Lion empieza a perder su férreo autocontrol detona un clímax duro, tenso y que me ha puesto al borde de un ataque de nervios. El final es solo un punto y seguido, ya que tras la doma viene el torneo, y Cleo y Lion tienen aún mucho que decirse. 
¿Lo habéis leído? 
¡Allá voy, a por la segunda parte!