martes, 18 de febrero de 2020

La Andaluza (Alissa Brönte)

Hace tiempo que tenía ganas de leer esta novela porque el tema de bandoleros, si bien no es tan diferente de otros recurrentes en novela romántica histórica, me provoca bastante curiosidad. Supongo que Curro Jimenez y compañía marcaron mi infancia, junto con las películas de los sábados por la tarde de El Zorro y Robin Hood, que a fin de cuentas no son tan distintas.


SINOPSIS:
La Condesa de Lerma se ve abocada a un horrible destino: su padre la ha condenado en vida forzándola a contraer matrimonio con un hombre al que odia y teme. Durante el largo viaje al que será su nuevo hogar, unos bandoleros asaltan la diligencia en la que viaja junto a su doncella más querida. En el ataque, un bandolero le robará algo más que una joya...

"El Caballero", uno de los bandoleros más buscados de la región, lleva siempre el rostro oculto por un antifaz. Durante el asalto conoce a una hermosa mujer con unos ojos tan verdes como la hierba en primavera, una a la que no le tiembla la voz cuando osa enfrentarse a ellos. Le robará un anillo, uno que le es muy familiar pues él mismo fue quien cerró el trato para hacerse con él. Desde ese momento, se debate entre lo que es correcto y lo que esa mujer tan diferente le hace sentir, obligándolo a debatirse entre el amor y la lealtad.

* * *

De lo que no cabe duda es de que tiene una portada preciosa. La historia en sí, si bien resulta más o menos previsible, es entretenida y fluye con facilidad. Me enganchó con rapidez y disfruté mucho de la ambientación histórica y la recreación de los usos y costumbres de la época. También me ha encantado el protagonista, "El Caballero", que es uno de esos hombres íntegros y valientes (y además atractivo, claro) de los que resulta muy fácil enamorarse. 
De María me ha gustado su mezcla de inocencia, rebeldía y audacia. Es fácil que de ese cóctel salga una protagonista atolondrada, y no es el caso. Se revuelve y se repliega según va recibiendo varapalos, de una forma casi instintiva porque le cuesta controlar su temperamento. Pero es buena, valiente, y curiosa, y tiene un gran sentido de la justicia. Cualidades le sobran para ser una gran protagonista. 
Es una bonita historia con amor, aventura, pasión, malos malísimos y algunos momentos de tensión. Una opción interesante para quien no haya leído aún novelas históricas de bandoleros. Y para quien sí las haya leído... pues ya sabéis, lo importante no es solo lo que se cuenta, sino cómo se cuenta. Os animo a darle una oportunidad.


lunes, 10 de febrero de 2020

El último baile (Marisa Sicilia)

Tenía pendiente este libro desde hace un tiempo, cuando me di cuenta de que Marisa Sicilia se empezaba a convertir en una de mis escritoras infalibles. Todo lo que he leído de ella hasta la fecha me ha encantado, sin excepción, aunque han sido historias muy distintas entre sí y de diversos subgéneros. Esta ha superado incluso mis expectativas. 



SINOPSIS:
Viena, 1952
Andreas y Lilian se reencuentran inesperadamente en un café tras una larga separación. Mientras pasean juntos por el Prater, Lili recuerda su historia de amor con Andreas, su enamoramiento incondicional y juvenil, el primer desengaño, el fracaso en su intento de olvidarlo, la reconciliación y los años locos que vivieron juntos en el salvaje Berlín de entreguerras.
Recuerda cómo, a pesar de las separaciones y las distancias, nunca dejaron de amarse. Porque el de Lili y Andreas es uno de esos amores que perduran a través del tiempo y las pruebas.
Porque las verdaderas historias de amor nunca terminan.

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La verdad es que pienso que la portada no le hace justicia ni de lejos a la historia, porque resulta más bien anodina. La sinopsis no deja entrever tampoco gran cosa, así que me fié de mi experiencia anterior y eso me hizo lanzarme a leerla sin pensarlo demasiado. En el primer capítulo ya estaba enganchada. Me gusta especialmente cómo la autora salta con fluidez y naturalidad de un presente (en 1952, al inicio de la historia) a un pasado algo más de treinta años atrás, para mostrarnos desde los recuerdos de Lili cómo se enamoró de Andreas cuando los dos eran solo unos críos. Él, algo mayor que ella, era el ideal inalcanzable pero que siempre parecía estar a punto de poder rozar con la punta de los dedos. He odiado un poco a Andreas por su inmadurez, su egoísmo y su cobardía, y si he podido perdonarlo ha sido porque Lili es consciente muy pronto de todos esos defectos, y aun así lo ama. He sufrido mucho por ella, porque además de todos los varapalos que la vida le da, Andreas, que es su mayor esperanza, la decepciona una y otra vez (¿he dicho ya que lo he odiado durante gran parte del libro?). 
La ambientación histórica es simplemente magnífica, y la tensión va creciendo a lo largo de toda la novela, ayudada por el hecho de saber desde el primer capítulo que han pasado gran parte de su vida separados. La incógnita es cómo y por qué llegaron a separarse, cuando son almas afines, y ella parece capaz de perdonárselo todo. Y sin embargo queda la duda de si, después de tantos años, podrán hacer borrón y cuenta nueva y darse otra oportunidad. 
Una vez más, Marisa ha conseguido convertir a una protagonista insegura y dependiente en una mujer fuerte y capaz, y redimir a un protagonista que tenía todas las de perder después de tantos despropósitos. Me he enamorado de la historia, de la pareja, de la lección de superación que transmiten. He sentido con ellos que demasiadas veces damos importancia a cosas que en realidad no la tienen, y no sabemos agradecer y disfrutar lo verdaderamente importante. 
Una novela maravillosa que no podéis dejar de leer.


jueves, 6 de febrero de 2020

Diarios para Carol (May Blacksmith)

Que me encanta la fantasía, la magia y los elementos paranormales en la romántica no es ningún secreto, y es un placer descubrir autoras que también se animan a introducirlos en sus historias, sobre todo cuando lo hacen de una forma tan natural y tan acertada. May Blacksmith me ha ganado de nuevo con esta novela breve que me ha durado un suspiro. 


SINOPSIS:

Martha es una rica heredera en el Londres victoriano, soltera y sin familiares cercanos. Romántica y soñadora, su vida transcurre entre libros de aventuras y paseos que le llevan, una y otra vez, hasta el escaparate del local de un prestamista atraída por un hermoso objeto. El día que decide entrar a comprarlo, animada por la singular conversación, comparte sus anhelos con el misterioso tendero, y a pesar de sus recelos, su deseo se ve cumplido llevándola a vivir la vida de otra persona en otra época, en otra era… en otro tiempo.
Una novela que relata la vida de tres mujeres de una misma estirpe en tres siglos diferentes y que cabalga por la historia, entre el romance y la fantasía.


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Ha sido toda una sorpresa esta novela, aunque su autora ya me sorprendió gratamente con su primera novela, Compromiso con la mafia que, ya me pareció original por tratar un tema y una época poco habituales en la novela romántica actual. En esta ocasión me he encontrado una novela con toques de Time travel y elementos mágicos muy bien distribuidos que, para variar, viaja del pasado al futuro y no al revés, y no se centra en el afán de la protagonista por regresar a su tiempo, porque Martha es curiosa por naturaleza, y su nueva vida le abre todo un abanico de posibilidades. 
Me ha gustado mucho esa curiosidad, ese descubrirse de nuevo a sí misma en la vida de otra persona, el impacto que ese cambio produce en quienes la rodean, la personalidad de la protagonista. Y me ha gustado más aún conocer el devenir de las otras mujeres de su familia, que también se ven envueltas en el misterio del camafeo. Es una novela corta, pero realmente es que no necesita más para contar una historia preciosa, bien hilada, bien documentada y perfectamente ambientada. Me ha encantado y sin duda la recomiendo. 


lunes, 3 de febrero de 2020

Todos mis futuros son contigo (Marwan)

Este libro me tocó en un encuentro literario y la verdad es que, ni había oído hablar del autor, ni me gusta demasiado la poesía. Me ha costado terminarlo, aunque no me sorprende porque, como ya he dicho, no me gusta demasiado la poesía.



SINOPSIS:
La experiencia de un hombre que puede ser todos los hombres, un hombre a corazón abierto hablando sobre todo aquello que ama o le desvela.
Todos mis futuros son contigo es una autopsia emocional en toda regla, el diario sorprendido de alguien que tropieza con sus sentimientos y, asombrado, los comprende de inmediato. En ocasiones puede que dudes de si es poesía, prosa poética o frases lanzadas desde el fondo del corazón. No queda claro. Lo que está claro es que no te va a quedar ningún sentido intacto tras su lectura.Aquí hay poemas de amor, hay poemas que van desde el apego más romántico y suicida a otros que aseguran que el amor no es una forma de quemarse, sino un modo de tender puentes entre dos almas para que la felicidad pueda cruzar a pie de un corazón al otro. También hay desamor. Sea como sea, amor o desamor, te verás reflejado en cada línea. Hay poemas que persiguen la justicia social con la misma determinación con que ciertos gobernantes aplastan a los pueblos, hay caídas, hay desvelos, homenajes, viajes al interior, hombres que no consiguen dar consigo y hombres que se escriben a sí mismos las cartas de amor que siempre se negaron. Vida, vida estallando en cada verso.

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Al no ser lectora asidua de poesía no tengo realmente mucho con lo que comparar, y probablemente no entiendo lo suficiente como para saber si es bueno o malo. O simplemente eso es algo secundario (o relativo, o subjetivo) y lo que importa es si me ha llegado o no. 
La verdad es que el comienzo me hizo pensar que podía gustarme. Hay algunos poemas que dejan cierto eco al leerlos, una sensación agradable que me animó. El tono va cambiando de unos poemas a otros y, tal y como promete, los hay de amor romántico, amor suicida, desamor, protesta social y desilusión. Muchos con un deje amargo. Otros con un romanticismo que tira un poco a soez y a barriobajero. No tengo ni idea de prosa poética, ni me avergüenza reconocerlo, pero como buena adolescente de los ochenta que fui, y que adoraba las canciones de El último de la fila, ese tono prometedor de los primeros poemas me ha sabido pronto a poco, a usado, a poco original, a frases vacías y gastadas que quedan muy monas en los perfiles de Instagram o de Facebook, y en tazas y bolígrafos, pero no aportan realmente nada nuevo. Enseguida me ha empezado a sonar todo a Joaquín Sabina, que también tiene letras fantásticas, pero con uno nos basta, porque no es fácil encontrar ese equilibrio entre la crudeza, el sentimiento, la picardía y el descaro con un toque gamberro, y Sabina es mucho Sabina y tiene un estilo muy personal.
Tal vez sea que las letras de canciones tienen además la música para acompañarlas, y eso ayuda, pero la poesía, o la prosa poética, van solas, y para mí no han sido suficiente. Me ha costado bastante terminarlo aunque de vez en cuando había algún poema que no me disgustaba. Pero no era suficiente. Definitivamente, la poesía no es lo mío (aunque me voy a permitir exceptuar a Becquer que me encantó en el bachillerato y del que aún recuerdo de memoria poemas enteros). 
Supongo que va en gustos. Tal vez sea un tipo de lectura que haya que leer por uno mismo sin fijarse en recomendaciones o comentarios para saber si es algo que puedes disfrutar o no. Ahí lo dejo.