lunes, 30 de noviembre de 2015

Lecturas del mes (noviembre 20015)

Este mes de noviembre he tenido que bajar necesariamente el ritmo de lectura porque me he metido en el NaNoWriMo y eso me ha obligado a dividir mi tiempo, pero aun así, ha cundido suficiente. A ver qué os parece:

45. LA ESPADA DE LA OSCURIDAD, de Kinley MacGregor.


Solo tuve que leer en las tapas del libro que ese nombre que no me sonaba de nada era un seudónimo de Sherrilyn Kenyon para lanzarlo directamente a mi cesta de la compra del supermercado. ¡Y encima me salió baratísimo! La verdad es que además he disfrutado muchísimo leyéndolo, con lo que estoy encantada con esa compra.
Es una historia bastante original, que combina magia y fantasía con una bonita historia de amor. Me han encantado los guiños referentes a los viajes en el tiempo, y la personalidad de Seren, la protagonista, que se va creciendo a lo largo de la historia y acaba siendo todo un descubrimiento, si bien su carácter franco, valiente y un poco testarudo me ganó desde el minuto cero. Kerrigan aún me ha gustado más, especialmente porque mantiene de principio a fin ese trasfondo oscuro que le da un atractivo especial. En ocasiones quise abofetearle, pero también confieso que caí rendida casi desde su aparición. Es un alma atormentada y, seamos realistas, eso engancha.
Mención especial para el puntazo que supone la reinterpretación del mito de Arturo desde el momento en que descubres que Morgana es mucho peor de lo que nunca la habían mostrado y Merlín es una mujer. Y punto extra por el personaje de la mandrágora (aunque el término resulta confuso), Blaise, que me ha encantado, y las gárgolas, con las que me he partido de risa (y eso que no podía evitar acordarme de "El jorobado de Notre Dame" y claro, no es muy serio comparar estas gárgolas con aquellas).
Muy recomendable, aunque la mezcla de fantasía, magia, mito y time travel puede que no encaje con algunos gustos. A mí me ha fascinado. 

46. TE QUIERO, BABY, de Isabel Keats.


¡Cómo me ha gustado esta historia! Es divertida, desenfadada, muy romántica... Una particular versión de "Pigmalión" en la que una chica estilosa y glamourosa a más no poder es contratada para "pulir" a un encantador patán. Obviamente ninguno de los dos es exactamente lo que parecía, y su relación es una sucesión de sorpresas. Cierto es que hay partes más o menos previsibles, pero también lo es que si uno nunca pudiera prever ciertas cosas en una novela romántica, perdería parte de su encanto. Me han encantado los personajes, tanto los principales como los secundarios (esa niña tan mona y tan espontánea; la tata, directa y absolutamente entrañable; la amiga un poco loca y con mucha mala leche; el amigo borde y poco hablador; el malo malísimo...) y me ha durado un suspiro. Es la tercera novela que leo de Isabel Keats y empiezo a considerarla un valor seguro, sin duda.

47. EL ESPÍA ENCADENADO, de Alaine Scott


Tenía muchas ganas de saber cómo continuaba la historia de Kargul, y la verdad es que el libro de Akrón y Enola me ha durado muy poquito. Enola es una de esas protagonistas fuertes, valientes y decididas que tanto me gustan (y tanto escasean). A pesar de su dura historia y de su juventud, es una mujer increíble que carga con el peso de la mayor parte de la novela. Akrón es un bruto con buen fondo, como el resto de los chicos de la serie. Tiene partes divertidas, partes dramáticas, partes eróticas... un poco de todo. Me ha gustado mucho. 


48. UNA ESPOSA PARA NICHOLAS CLAUS, de Caroline Mickelson.

Estaba resistiéndome a ponerme navideña, pero me gusta tanto el estilo de Caroline Mickelson y tenía ya tantas ganas de Navidad que decidí ponerme con una de sus novelas sobre la familia de Santa Claus. Hace un tiempo ya leí "Un regalo para navidad" y me encantó, así que esperaba con ansia hincarle el diente al resto. Me han durado un suspiro, por supuesto. Esta ha sido la primera. 
Me he divertido un montón con esta novela. Caroline Mickelson tiene la habilidad de utilizar la ficción más inverosímil disfrazada de realidad con un descaro encomiable. Parece que presentarse a una entrevista de trabajo en el Polo Norte ante el mismísimo Santa Claus sea casi la cosa más normal del mundo. Hace que los duendes sean personajes entrañables, un poco disparatados y que dan el contrapunto perfecto a los personajes humanos. Holly es pragmática y eficiente, pero arrastra carencias tremendas que se ven desde el primer instante y vician su percepción de las cosas. Nick es... No hay palabras para describir a Nick. Maravilloso, divertido, encantador, generoso... y un poco terco, por su obsesión en mantenerla en la ignorancia. La magia se construye a contrarreloj en plena cuenta atrás para Navidad, y para cuando quieres darte cuenta, has llegado al final. Precioso, equilibrado, romántico y feliz, como debe ser. 
Desde luego, nada más terminar, empecé el siguiente. 

49. LA NAVIDAD DE LA SEÑORITA KANE, de Caroline Mickelson.


Me ha encantado Carol, la protagonista femenina. Si bien todos en el Polo Norte son la encarnación del espíritu navideño, ella lo es en su máxima expresión y luchando contra los elementos, podría decirse. Ben es una versión moderna y descreída de Scrooge, capaz de amargar la navidad a sus propios hijos y de intentarlo con todo el resto del mundo. Pasa con bastante rapidez (aunque se resiste con uñas y dientes, todo hay que decirlo) a adaptarse a Carol y disfrutar de la alegría navideña, aunque es de agradecer que una parte de él siga negándose hasta el final. Es una novela llena de luces brillantes, de olores evocadores, de colores alegres y de sentimientos que vienen de la mano de la parafernalia y la vorágine navideña. Alegría en estado puro. Quien no sea navideño puede que no lo vea igual, pero yo la he disfrutado como una niña. 
Estoy deseando empezar con mis preparativos de Navidad, no digo más...

50. EL REGRESO DE KRIS KRINGLE, de Caroline Mickelson.


Esta novela prometía desde el primer momento. Kris es una inconsciente que trata de transformar de forma radical las costumbres culinarias del Polo Norte, y confieso que por mucho que yo adore las ensaladas, di su causa por perdida desde la primera página. ¿Quién va a preferir desayunar avena, por muy sana que sea, antes que galletitas glaseadas y chocolate caliente? ¡Es Navidad, por favor! Por su parte Kyle es tan encantador, tan dulce, y tan hábil cocinando (especialmente postres, que son mi debilidad) que me ganó desde el primer bollito. 
Se me ha hecho un poco corta, pero me ha gustado tanto como cualquiera de las demás. Lástima que no me quede ninguna por leer. Echaré mucho de menos a los personajes. 

Y esto ha sido todo, ¡Ah, bueno, no! Con las novelas de Caroline Mickelson puedo añadir un punto más al reto aquel que también decidí probar: "Un libro que transcurra en Navidad". Tres mejor que uno, ¿no? jajajaja. 


Aunque la verdad, este reto no era mi objetivo principal, porque como suelo decir a menudo, me niego a leer por obligación. El reto que de verdad me importaba era este, y ya lo he logrado:


¡50 libros era mi objetivo en Goodreads y lo he alcanzado este mes!
¿Y a vosotr@? ¿Qué tal os ha ido noviembre? ¡Me encantará leer vuestros comentarios!

domingo, 22 de noviembre de 2015

NaNoWriMo 2015


Hace más de tres semanas ya, me dejé liar para un reto que hasta el año pasado ni siquiera sabía en qué consistía: el NaNoWriMo. Por si alguien no lo sabe, consiste en escribir en un mes (noviembre, concretamente) una novela de 50.000 palabras.
A ver, antes de que empecéis a haceros cruces pensando (con razón) qué clase de novela se puede escribir vomitando palabras sin control durante treinta días, aclararé que de lo que se trata es más que nada de crear un hábito de escritura (para cumplir el reto hay que escribir una media de 1.667 palabras diarias) y obtener al cabo de ese tiempo un primer borrador que después se supone que habría que corregir y reescribir con más calma. Al menos es lo que yo tengo intención de hacer.


Y ahora que sabéis de qué se trata, os voy a contar un poco cómo está resultando la experiencia. De entrada, diré que hacía meses que no escribía prácticamente a diario y a este ritmo. Hubo un tiempo, no muy lejano, en el que podía escribir 2.000 palabras diarias sin despeinarme, pero he pasado una temporada en la que, con suerte, me sentaba a escribir un par de veces por semana. Echaba de menos esa fiebre, lo confieso. Y aunque en este momento voy por debajo del promedio previsto, he escrito todos los días menos uno y estoy metida de lleno en la historia. Los personajes ya se han hecho hueco en mi corazoncito y no puedo ni quiero dejar pasar ni un día sin estar un rato al menos con ellos.

Tampoco paso ni un día sin visitar el grupo de Facebook NaNoWriMo Spain, que la verdad, ha resultado todo un descubrimiento. Me he encontrado con gente fantástica que todos los días dedica unos minutos a animar al resto, a compartir su vivencia, sus experiencias y su ilusión. He visitado blogs de algunos de estos compañeros y hoy en uno de ellos me he encontrado un cuestionario que he decidido contestar porque me ha encantado. Gracias, Dalila Cabrera por compartirlo. Allá vamos:


¿Cómo conociste NaNoWriMo?
Supe de esta iniciativa el año pasado, por comentarios en facebook. Me pareció muy interesante, pero me pilló en un cambio de circunstancias que me impedía plantearme cumplir con un reto semejante en ese momento. 

¿Participas para ganar o por diversión?
Tengo bastante claro desde los primeros días que es poco probable que termine a tiempo, así que diré que por diversión. En cualquier caso, en este momento tengo escritas casi 29.000 palabras y, si bien está bastante por debajo de lo que debería llevar para ir al día, es mucho más de lo que llevaría si no me hubiera apuntado, así que ya estoy ganando. 

¿Estás al día con tu número de palabras?
No, Creo que solo he llegado al mínimo de 1.667 tres o cuatro veces, pero bueno, tampoco me quita el sueño. 

Cuenta algo de tu historia.
Trata de una chica enamorada de un imbécil que no la valora ni la respeta, y que además va de amigo cuando es evidente (para todo el mundo menos para ella) que se aprovecha de la situación sin el más mínimo escrúpulo. Hasta que ella por fin se da cuenta y trata de quitárselo de la cabeza, aunque de una forma que le trae más de una complicación.

¿Tienes amigos cercanos que estén participando en el NaNoWriMo?
Una que me lió y luego no ha vuelto a registrar sus progresos, jajaja. También bastantes conocidos, eso sí. 

Trucos para no perder el tiempo
Concentrarse en lo que hay que hacer. Aparcar las redes sociales, la televisión y cualquier otra tontería que te robe el tiempo. No perder de vista el objetivo diario y tratar de acercarse lo más posible cada día. Si no se pueden escribir 1.667 palabras, siempre serán mejor 500 que no haber hecho nada. 

Snack favorito a la hora de ponerte a escribir
Café o té, y chocolate negro. Soy de costumbres fijas. 

Y para que veáis mis progresos, aquí os dejo mi gráfica a día de hoy:



Pues nada, ahora me vuelvo a mi historia que hoy sí he llegado al mínimo pero tengo mucho que recuperar. ¡Gracias por pasar por aquí!

lunes, 9 de noviembre de 2015

Encumbrar, alabar, comentar, criticar, vapulear...

Hoy me voy a meter con otro de esos "artículos de opinión" a los que de vez en cuando no puedo resistirme. Es probable que haya gente que no esté de acuerdo conmigo (veo opiniones diferentes prácticamente a diario), pero la verdad, no me preocupa. Hay pocas cosas en el mundo que se puedan considerar "verdades universales", y la forma correcta de opinar, probablemente no sea una de ellas.


Resulta que hace algo así como un mes, una escritora amiga mía se quejaba en su facebook de que alguien (otra "supuesta" escritora, para más inri, y digo "supuesta" porque en tres líneas tenía dos faltas de ortografía, además de demostrar muy poca ética profesional, con lo que para mí, de escritora tenía bien poco) había hecho una valoración negativa de su novela que le parecía no solo injusta, sino ridícula y fuera de lugar.
Veréis, la crítica empezaba comentando algo así como "no me gusta el género erótico".
Y digo yo, ¿entonces para qué lo lees?
Seguía con un innecesario "yo he escrito dos novelas que no mencionaré para no darme publicidad".
En fin... Mejor que no las mencionara porque, como digo, además de una mojigatería penosa mostraba una vergonzosa ortografía.
Y terminaba con un comentario completamente fuera de lugar en el que apelaba al sentimiento de supuesta vergüenza que sin duda sufrirían los descendientes de la escritora a la que criticaba POR EL HECHO DE ESCRIBIR ERÓTICA.


Me vais a perdonar, pero esto me parece inaceptable. No sé quién se creía esa "señora", por llamarla de alguna forma, para juzgar de esa forma a una escritora por el género que elige escribir. Sería lo mismo que lamentarse de que los pobres descendientes de George R.R.Martin tienen que soportar en su conciencia todos los asesinatos y crueldades que sus personajes cometen, porque ¡a quién se le ocurre escribir una novela con tantas muertes! ¿Y qué me decís de Stephen King? Por esta regla de tres, es un loco peligroso y paranoico escribiendo esas historias aterradoras y angustiosas que escribe... Pobrecitos sus familiares, qué pensarán de él...
No veo yo la necesidad de entrar en valoraciones personales sobre la supuesta vergüenza que puede sentir o no la familia de un escritor por lo que este escribe. Creo que todos estaremos de acuerdo en que escribir sobre crímenes no convierte a nadie en criminal ni escribir erótica lo convierte en pervertido, y si no estamos de acuerdo, apaga y vámonos. De hecho, alegar a la moral me parece algo tan estúpido que no requiere ni de argumentos en contra. Sencillamente no procede. Otra cosa sería que los descendientes de un escritor pudieran avergonzarse, por ejemplo, de que este se haga llamar escritor y no sepa juntar tres palabras en una frase sin meter una falta de ortografía, y además no sienta ningún remordimiento por hacerlo. Eso sí me parece vergonzoso, sobre todo porque es un dato objetivo. Aclararé que también entiendo que nadie es perfecto y a veces por mucho cuidado que se ponga, se cuelan faltas. Sin embargo, eso no nos exime de la responsabilidad de minimizarlas, y no estoy de acuerdo con esa tendencia a defender a capa y espada que lo importante es la historia y fijarse en las faltas es cruel. No, vamos a ser claros. Cruel es descuidar nuestro trabajo porque sí, por desconocimiento, pereza o dejadez, y encima culpar al resto del mundo por fijarse en ello. Un escritor que se precie debería aceptar con madurez un aviso de que su novela no está bien corregida, revisarla y corregirla mejor cuando tenga oportunidad. Lo mismo que errar es humano, rectificar es de sabios. Eso no implica que se deba machacar una novela porque tenga una corrección más o menos defectuosa ni avergonzar a su autor o mofarse de él (eso sí es cruel e innecesario, y dice muy poco de la calidad humana de quien así actúa). 
A mí me molesta leer novelas mal corregidas. A veces tengo suerte y la historia me engancha tanto que la corrección pasa a un segundo plano, pero siempre es algo contra lo que la historia tiene que luchar. Me distrae. 
Por otra parte, lo que me parece increíble es que haya gente (como esta señora) a quien le parezca más importante escribir de acuerdo con cierta moral que hacerlo con corrección, ser humilde y honesto y tratar de no ser dañino. Creo que esto último se llama ética, y viene mucho más a cuento. Por cierto, que acabo de acordarme de que la "escritora" en cuestión también se permitía decir "por favor, no compren este libro".


Pero vamos a ver ¿quién se cree que es para pedir a un lector QUE NO COMPRE EL LIBRO DE OTRO, para colmo basándose en una valoración moral totalmente subjetiva? ¿A nadie le parece que esto suena a envidia cochina y a maldad gratuita? ¿O quizás a estupidez supina?
Recuerdo cierta escritora que se permitió en una ocasión hacer una entrada en su blog sobre la mierda de libros que copaban los primeros puestos en las listas de ventas de romántica, y elegía la sinopsis de mi novela "Depredador" como ejemplo, confesando sin ningún pudor que no la había leído ni pretendía hacerlo. No negaré que me dolió, pero la verdad, lo primero que pensé fue que era muy atrevida criticando con tanta saña y poniendo como ejemplo algo que no había leído, y que su comentario sonaba a frustración y a envidia porque "su libro" no había llamado tanto la atención como todos esos otros libros que ella no comprendía cómo se podían vender tanto, entre ellos el mío.
La verdad es que pensé "igual es que tu libro es un tostón y no le interesa a nadie más que a tus cuatro palmeros, ¿te lo has planteado?"
Tampoco sé si era el caso porque si hasta entonces su libro me había llamado poco la atención, a raíz de ese comportamiento dejó de llamarme del todo. No tengo intenciones de regalarle ni un euro de mi bolsillo ni un minuto de mi tiempo a una persona tan mezquina, por muy bien que escriba.



En fin, que después de los sucesos que os comento, he estado pensando, mucho, sobre el tema de los comentarios y valoraciones, especialmente en los libros, que es un tema que me toca de cerca. Hay gente que opina que solo hay que valorar un libro cuando vas a hablar bien de él, porque lo contrario hace daño. Pues bien, yo no estoy de acuerdo. Por lo general, cuando veo un libro que acumula estrellas como la bandera americana, más que pensar que es fantástico, lo que creo es que el autor tiene muchos amigos, ha "sobornado" a mucha gente o nadie se atreve a decir lo que piensa de verdad. No me creo que un libro guste a TODO EL MUNDO, así de simple. Más cuando la valoración se limita a encumbrarlo con adjetivos que repiten hasta el aburrimiento lo maravilloso que es. Las alabanzas un poco más moderadas me resultan más creíbles, especialmente cuando incluyen argumentos un poco más detallados de por qué al lector le gustó ese libro en concreto. Yo procuro resaltar esas cualidades que veo en los libros que me hacen disfrutar. Normalmente suelen ser personajes imperfectos pero reales, estilo ágil, diálogos agudos, fuerte temperamento y una trama que enganche. Eso es lo que me gusta a mí, y como es algo subjetivo y a otro lector le pueden gustar cosas distintas, procuro tenerlo en mente. A menudo un libro no es bueno o malo, simplemente, no eres la persona adecuada para disfrutarlo.
Lo difícil es comentar un libro cuando no te ha gustado, y como digo, hay gente que defiende que es mejor no hacerlo. Yo creo que es una opción personal, desde luego, y nadie está obligado a perder el tiempo haciendo una valoración negativa que no le apetece hacer, pero abogo por opinar siempre, para bien o para mal. Primero, porque hay lectores que pueden agradecer ese punto de vista y podemos evitar que se creen unas expectativas que el libro no va a cumplir, porque sus gustos coinciden con los nuestros y el libro no es para ellos, como no lo ha sido para nosotros. No veo nada malo en decir que un libro no es de nuestro estilo, y no debería ofender a nadie que se lo digan. Yo como escritora no pretendo que mis libros gusten a todo el mundo, y si alguien lo pretende creo que se equivoca. Hay un público para cada tipo de lectura, por eso sé qué libros no me llaman la atención y cuáles sí. Por lo mismo, procuro no flagelarme y leer cosas que, a priori, encajan en mis gustos. Y si en algún momento decido leer algo que no encaja (bien porque yo no lo sabía, o porque me empeñé en leerlo a pesar de sospechar que no me gustaría) procuro ser objetiva y hacer constar este dato, sin culpar al escritor.
Cuando escribo una valoración poco positiva procuro contenerme teniendo siempre en mente que el libro puede gustar a alguien con intereses distintos a los míos. Procuro recordar la ilusión y el trabajo que la gran mayoría de los escritores ponemos en nuestras novelas, y procuro por tanto ser respetuosa con ese trabajo. Eso no implica que tenga que engañar a nadie, ni adular sin motivos para hacerlo.
Por eso mismo, doy más bien poco (o ningún) valor a las críticas que destrozan una novela. Realmente he leído muy pocas tan horrorosas que no puedan gustar a nadie y se merezcan una estrella. Me parece que los comentarios crueles son innecesarios y miserables, y en general, además no surten gran efecto, al menos en mí. Si un libro tiene valoraciones muy buenas, buenas e incluso regulares y viene alguien diciendo que es lo peor que ha leído en su vida y que "aconseja que no lo compren", esa opinión la verdad es que no me vale para nada. De hecho, probablemente pensaré que es malicia y envidia, y mi percepción de la novela mejorará.
Por supuesto, cuando más del cincuenta por ciento de las opiniones van en esta línea, la cosa cambia, por mucho que la crueldad sea innecesaria. Cuando el río suena... agua lleva. Un libro del que tanta gente habla mal probablemente no merezca la pena.

 Y ahora que os he dicho lo que yo pienso, me gustaría sabe qué opináis vosotros de este tema.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Lecturas del mes (octubre 2015)

Sin darme ni cuenta se me ha terminado el mes. Y lo digo en serio, que me iba a poner ahora mismo con el NaNoWriMo y me ha saltado la alarma : ¡Anda, si es 1 de noviembre y no he publicado las lecturas del mes!
En fin, ha sido un mes productivo y muy, muy disfrutado. Os voy contando:

38.Y, DE PRONTO, LLEGASTE TÚ, de Kris L.Jordan


Ya había leído con anterioridad un par de novelas de Kris y sabía que esta también me iba a gustar, porque adoro su estilo sencillo, natural y ameno (me duró tres días, no digo más). Esta es una historia de superación personal, de buena gente que no tiene una vida fácil pero se esfuerza por sobrevivir y por encontrar la felicidad. Me encantan sus personajes, reales y cercanos. Me he enamorado de Dean, tan perdido y al mismo tiempo tan entrañable. Y por supuesto he adorado a Marta, tan fuerte, tan buena gente y tan admirable. Un personaje femenino de los que me gustan, porque no es artificial ni superficial, no habla como si fuera tonta, no deja de ser ella misma en ningún momento. Es una mujer con la que te puedes identificar, o no, pero te cae bien. Y creo que he dicho en más de una ocasión que, ya sean buenas o malas, cabezotas o inseguras, las protagonistas tienen que caerme bien o la historia no me cala.
La portada es preciosa, no hace falta que lo diga, pero el contenido es una historia absolutamente a la altura de esa portada. Muy recomendable.

39. UNA BRUJA DE PESO, de Caroline Mickelson


Encontré este libro de oferta en Amazon y no dudé en comprarlo porque ya había leído anteriormente "Un regalo para navidad", de la  misma autora, y me encantó. Caroline Mickelson tiene un estilo muy fresco y divertido, que mezcla fantasía, realidad, romance y pasión en un cóctel perfecto. Apenas llevaba unas páginas y ya me estaba tronchando de risa al descubrir a los personajes principales. Tessa es una auténtica bruja, egoísta, fría y desconsiderada (porque decir francamente mala me parece demasiado decir). Liam es encantador de la primera a la última página. Es inevitable enamorarse de él, incluso aunque seas una bruja. Y es que es tan dulce y tan buen tipo que se le perdonan hasta los pocos fallos que tiene, jajaja...
Es una historia amena, desenfadada, y divertida de esas que te sacan sonrisa tras sonrisa, que te ayudan a valorar cosas que podías tener olvidadas y que te dejan ese sentimiento de satisfacción tan especial cuando las terminas. Me ha gustado mucho.

40. AMANTE CONSAGRADO, de J.R.Ward.



Sexto libro de la serie La hermandad de la daga negra. Me ha costado un poco más meterme en la historia, tal vez porque Phury empieza con la cabeza tan hecha un lío que yo tampoco conseguía centrarme, jajaja... Por lo demás, me gusta mucho ver la evolución del resto de los personajes, y la forma en que la autora va dejando pistas, unas ciertas y otras falsas, para que el lector se vuelva loco especulando sobre qué dirección va a tomar tal o cual personaje. En este libro creo que he echado un poco de menos más peso por parte de los personajes principales. Phury se pasa media novela que no sabe ni por dónde le da el aire, y la verdad, no es un protagonista que, en esa situación, enamore como sus hermanos. Cormia por otra parte tiene un punto rebelde, cosa que se agradece (que yo agradezco, quiero decir, ya que es el tipo de protagonista femenino que me gusta), pero está tan restringida por los convencionalismos que le cuesta un mundo dar pasos realmente firmes dentro de esa rebeldía. Es demasiado apocada para mi gusto, y aunque entiendo que su dulzura, su candidez y su bondad son atractivas, no son suficiente argumento para hacer que yo me identifique con ella o con su historia. Eso no implica en absoluto que los personajes no me parezcan realistas, creíbles o profundos, sino que, sencillamente, no son del tipo que atrapa mi atención de principio a fin.
Compensa la flojera el hecho de que la trama principal de la serie, que subyace tras el drama personal de los protagonistas, entra en un punto álgido y los secundarios se crecen. Si bien no es uno de mis libros favoritos en cuanto a protagonistas, la serie me tiene enganchadísima, no lo puedo negar.
Vamos, ha sido terminarlo y coger el siguiente...

41. NUNCA FUIMOS DOS, de Elva Martínez


Esta es otra historia a la que hace tiempo que quería hincarle el diente y que por fin me decidí a empezar... sin saber que era una trilogía. Este primer libro, de hecho, fue escrito después del segundo, que es el que da nombre a la trilogía. Yo los he leído en el orden actual y no en el que fueron escritos, y tengo que decir que no he dejado ni un día entre uno y otro, los he leído los tres prácticamente seguidos.
No es una historia con grandes pretensiones pero tiene indudables atractivos, empezando por una pareja protagonista con una química innegable, y siguiendo por un drama que se ve venir desde el minuto cero, porque es lo que pasa cuando una chica se enamora de su mejor amigo, que se huele el desastre. Si el amigo es tan encantador, cariñoso y (hay que reconocerlo), tan inmaduro como Alejandro, el tortazo que se prevé es de proporciones épicas. Tal vez precisamente porque lo ves venir, te pones en la piel de la protagonista y te duele casi tanto como a ella. El estilo cercano con el que está escrito seguramente ayuda a que la historia se viva casi como si Amanda fuera una querida amiga (a la que en alguna que otra ocasión habría dado un par de collejas, ya puestos).
El final del primer libro no es realmente un final sino un "continuará" demasiado abierto para mi gusto. Aunque sea una especie de precuela, me gusta que las historias cierren de alguna manera una etapa, y en esta me ha faltado eso, un cierre aunque fuera parcial. También he de decir que le vendría bien una corrección en condiciones, ya que abundan los errores y las erratas. Por suerte, ha resultado ser una de esas historias que me enganchan tanto que los fallos apenas consiguen distraerme. 
En fin, que me ha durado un suspiro, he disfrutado leyéndola y he ido lanzada a por el segundo nada más terminar el primero, así que ¿qué voy a decir? Pues que lo recomiendo, sin duda.


42. TRES NO SON MULTITUD, de Elva Martínez


Esta segunda parte me ha gustado incluso más que la primera, porque aquí sí se van resolviendo todos esos temas que se habían quedado pendientes. Seguramente podían haber sido las dos un solo libro. Me he reído mucho con las ocurrencias de los peques de la historia, que llenan la novela de magia e inocencia. Hay momentos muy emotivos y muy bonitos, y el estilo sigue siendo igual de cercano y ameno.
Tal vez he echado en falta un poco de drama porque no hay grandes dificultades para la resolución de los problemas (¡quién me lo iba a decir, cuando yo adoro los finales felices!). Por poner un ejemplo sin reventar la historia, lo que se esperaba que fuera una bronca de órdago no pasa de ser un mosqueo de minutos (literalmente), no obstante, he pasado página tras página sin descansar, así que vuelvo a decir que muy recomendable (a pesar de su corrección, que sigue en la línea de la primera).

43. ¿DE VERDAD SOMOS TRES?, de Elva Martínez


El final de la historia de Alejandro y Amanda no decepciona ni pierde interés. Los conflictos siguen resolviéndose con bastante facilidad, eso sí, Confieso que me he pasado media novela esperando un accidente terrible o algo parecido. En esta última parte tampoco hay grandes obstáculos para que los protagonistas lleguen al final feliz esperado. Apenas algún amago de intromisión por parte de terceros en discordia que ni siquiera llega a inquietar. Aún así, abundan las escenas entrañables con los personajes más jóvenes, hay más magia que en ninguna de las otras dos partes y la complicidad entre los protagonistas es una delicia.
Quizás precisamente por su falta de tensión dramática, sea un perfecto ejemplo de cómo se puede contar una historia bonita y entretenida que se disfruta de la primera a la última página simplemente con los pequeños grandes problemas de personajes bastante normales que, sin embargo, logran ser reales y cercanos y llevarnos a su terreno hasta enamorarnos.
No será lo último que lea de esta autora, lo tengo muy claro.

44. SIRENAS S.A., de Caroline Mickelson


Otra novela de esta fantástica autora que me tiene enganchadísima. La empecé dispuesta a dejarme sorprender, ya que por lo que había leído anteriormente, sabía que podía esperar cualquier cosa de una sirena que saliera de su pluma. Me encanta Miranda, tan ingenua, tan espontánea, tan fuera de lugar en el mundo humano y sin embargo tan humana. Es un personaje genial, lleno de frescura y que contagia su entusiasmo por la vida. Justin (inciso: el  nombre no me gustaba, pero nada de nada, y sin embargo, acaba siendo perfecto) es un hombre de cierto éxito, ya que por una parte tiene una casa impresionante, una asistenta que se lo hace todo y una asistente personal que también le facilita el trabajo, y sin embargo, no tiene el reconocimiento profesional al que ha aspirado durante mucho tiempo. En lo personal, no hay mucho tiempo de pensar si es demasiado estirado o demasiado frío, ya que en cuanto el "Huracán Miranda" entra en su vida, la pone patas arriba y la cambia de forma radical. 
Me he divertido mucho, y me ha encantado la relación entre los personajes, llena de ternura, de risas y de sorpresas. Es una historia preciosa, con algún que otro giro que no me esperaba. Sigo diciendo que Caroline Mickelson ya tiene un lugar entre mis autoras favoritas. Su estilo es único.

Pues hasta aquí ha dado de sí el mes. Yo creo que bastante completo. Además, me ha servido para tachar un par de puntos más en mi reto raro de este año...

- Una novela basándote solo en la portada: Sirenas S.A. de Caroline Mickelson. Bueno, en la portada y en que la autora me gusta, pero es que esa sirena prometía. 
- Una trilogía: Tres no son multitud, de Elva Martinez.
Como siempre, sabéis que me encantaría saber si habéis leído alguno de los libros, y si compartís mi opinión. 
¡Hasta el mes que viene! ¡Felices lecturas!