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martes, 1 de mayo de 2018

Imágenes que cuentan una historia: Magia Salvaje

Hoy he pensado hacer una entrada sobre inspiración e imágenes, que en el caso de la literatura creo que son dos términos que van bastante ligados. La mayoría de los escritores que conozco son muy visuales, necesitan imágenes para dar forma a sus historias. Algunos las buscan en Internet, en libros, en televisión, o en su entorno más cercano. Otros las sacan directamente de su cabeza, pero lo que todos tienen en común es que utilizan esas imágenes para dar vida a sus historias, para apoyarse en ellas de forma que sean mucho más realistas.


La inspiración es algo muy curioso, puede venir cuando menos te lo esperas y surgir de donde jamás esperaste. A veces tienes una idea en la cabeza y eres capaz de imaginar cómo es el espacio donde transcurre una escena concreta, pero yo, por ejemplo, en muchas ocasiones busco imágenes que refuercen esa idea, que me den un espacio físico real donde poner a mis personajes. Es el caso de muchos de los escenarios de Magia Salvaje. Pongamos por ejemplo el reino subterráneo. La verdad, salió de un sueño un tanto surrealista que tuve. No necesité buscar imágenes (ni las habría encontrado, todo sea dicho), porque mi cabecita loca completó sin ningún problema los fragmentos de sueño dándome todos los detalles que necesitaba para terminar de crear el escenario. Sí necesité, en cambio, ubicarlo, y  para eso pasé unas cuantas horas buscando cuevas y entornos naturales que encajaran con la historia. Fue fascinante descubrir la cantidad de cuevas que servían a mis propósitos hasta dar con la cueva de Merlín, en Tintagel.


Era la cueva perfecta, con el castillo de Arturo incluido. Y cuando digo perfecta, es porque todo encajaba una vez elegida. ¿Os habéis dado cuenta de que la protagonista se llama Morgan? Dudo que haya mucha gente que no conozca aunque sea de referencias la historia del Rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda. ¿Y cómo se llamaba la hermana de Arturo? Exacto, Morgana. El hada Morgana, para más señas. 


Del castillo no queda mucho, pero con lo que se ve es suficiente para hacerse una composición del lugar. La verdad es que el sitio es impresionante. 

Otro escenario que me sirvió de inspiración fue la reserva natural de St.Nectan's Glen. Es un lugar perfecto para creer en hadas. Si en algún lugar hay magia escondida, sin duda debe de ser un sitio como ese.



Incluso busqué una casa que podría haber sido Farlaine House, si no fuera porque su ubicación real no es donde yo necesitaba que estuviera. Pero casi todo en ella era exactamente lo que buscaba: el mobiliario, la decoración... Solo le faltaban los ocupantes, porque glamour para celebrar allí una boda por todo lo alto no le faltaba. 



En fin, que me apetecía compartir con vosotros algunas de estas maravillosas e inspiradoras imágenes. Si habéis leído la novela me gustaría que me contarais si encajan con lo que habíais imaginado. Y si no la habéis leído ¡espero que os animéis a hacerlo! 

Gracias por pasar por aquí, (y si me dejáis algún comentario, me haréis la escritora más feliz del mundo, al menos por un ratito, jejeje). 

 http://mybook.to/MagiaSalvaje
 http://mybook.to/MagiaSalvaje


domingo, 12 de julio de 2015

¿Y tú, redecoras tu vida?

Hay tres épocas en el año en las que desde hace mucho tiempo me entra algo así como una crisis existencial, y de pronto tengo la necesidad imperiosa de hacer cambios. Suele coincidir con Año Nuevo, mi cumpleaños y el verano.
La verdad es que tengo suerte, porque mi cumpleaños es a primeros de mayo y eso da como resultado que los momentos de "redecoración de mi vida" están perfectamente distribuidos a lo largo del año. Seguro que la mayoría de vosotros entendéis a qué me refiero: buenos propósitos como dejar de fumar (bueno, ese no, que yo no fumo), ponerse a dieta, hacer más ejercicio, darse un cambio de imagen, atreverse con un nuevo proyecto, poner orden en aquello que vemos que no va como debería...

Los llamo "momentos Ikea", porque aunque empiezan gradualmente, un buen día me siento como si acabara de volver de Ikea: necesito limpiar, tirar, ordenar. Necesito que mi vida se vea tan organizada y tan bonita como esos pisos minúsculos e imposibles que montan en Ikea en un rinconcito de 30 metros cuadrados
No aspiro a la perfección, pero sí a estar a gusto conmigo misma, y quienes me conocen un poco, saben que no soy de esas personas que se quejan de casi todo y no hacen casi nada. 

Yo sí, evalúo, decido y actúo. A veces no hago todo lo que quisiera (de hecho es una suerte que me dé uno de esos ramalazos cada cuatro meses, aproximadamente, porque suele coincidir con el momento en que el anterior está ya olvidado), pero al menos me mantienen en evolución, en movimiento. 
Por otra parte, confieso que soy bastante influenciable en este aspecto. Basta con que tenga ganas de hacer algo, para que el mínimo estímulo me cargue las pilas.
Como una visita a Ikea. 


De vez en cuando es necesario reorganizarse por dentro y por fuera ¿no creéis? Este verano he empezado pronto: me he esforzado en comer mejor, he optado por subir más escaleras ya que no creo que consiga nunca la suficiente motivación como para ir al gimnasio..., jajaja..., he decidido cortarme el pelo... Además, se da la circunstancia de que he cambiado de trabajo y estoy muy a gusto en el nuevo, pero me queda bastante por hacer. Ya he empezado a planificar el tiempo que paso con los míos, el que dedico a hacer las cosas que me gustan, el que necesito para las novelas que tengo en mente y para las que tengo escritas pero por revisar... Para sacar proyectos adelante hay que decidir y actuar, ¿verdad?
El verano ya está aquí y pienso dejar que me cargue las pilas, a tope, sin miedos.
Ahora decidme, ¿tenéis vosotros estos momentos de inspiración? ¿Redecoráis vuestra vida?
¡Venga, aprovechemos el veranito!



lunes, 18 de mayo de 2015

Escenarios de "Depredador, dime que me quieres"

Como muchos de vosotros sabéis, "Depredador" fue la primera novela que escribí, a pesar de haberla publicado después de "Empujones del destino" y "Doce maneras de enamorarse". Es una historia que surgió como quien dice sobre la marcha, a partir de un relato sobre una chica y un chico que se conocían en una noche de marcha. Ella de San Sebastián, él de Madrid, por poner un poco de distancia de por medio y porque coincide que tengo amigos allí y he viajado alguna que otra vez en ese autobús que es testigo y casi personaje secundario en algunos capítulos...

Estación de autobuses de San Sebastián
Estación de autobuses de Madrid - Intercambiador de Avenida de América
Confieso que hay todo tipo de escenarios en esa historia. Algunos completamente imaginarios, otros reales pero tomados de otro contexto distinto, otros sacados de internet y otros que conozco bien. Por San Sebastián y alrededores me he movido lo suficiente como  para saber de qué hablo...
* * * 
Apuro mi cerveza y suena mi móvil. Qué oportuno, Rafa.
—Hola, ¿dónde estás?
—Casi llegando. ¿Por dónde quieres que deje el coche?
—Estamos cerca del Kursaal, aparca y me avisas, que voy a buscarte.
—Vale, en diez minutos estoy, te mando un mensaje.

Kursaal - San Sebastián
* * * 
El ayuntamiento también tiene un par de escenas: la primera cita en San Sebastián, y la boda de Ana:

A las ocho en punto estoy llegando al ayuntamiento. Enseguida lo veo, junto a la fachada principal, apoyado relajadamente en una barandilla, viendo la gente pasar. 

Ayuntamiento de San Sebastián
Y la playa, por supuesto: 


El miércoles después del trabajo me voy a la playa con Inés y Amaia, dos compañeras de la oficina. Ana se va para casa pitando, porque Andrés está de vuelta, pero esta semana está haciendo un tiempo buenísimo y quiero aprovechar para tomar un poco el sol. 

Playa de La Concha

El puerto. Hay unos restaurantes con unas terrazas de lo más pintoresco. 

Comemos juntos en un pequeño restaurante junto al puerto. Hablamos del trabajo, y descubro que tiene su propia empresa, junto a su hermano mayor. 


Una de mis partes favoritas es la cena en Pasai Donibane. Es un pueblo realmente precioso, muy cerquita de San Sebastián. De esto ya tenía imágenes con texto preparadas, porque os las he enseñado alguna vez en facebook, así que aprovecharemos, jajaja. 

 


En Navarra también hay algunas escenas más que interesantes, empezando por el hotel de Olite. La verdad es que es un sitio precioso y realmente romántico.


Todo el pueblo merece la pena, y lo digo con conocimiento de causa porque lo visité hace unos años. Aquí podéis ver el Parador:


Y aquí tenéis una vista de Ujué:

Y San Martín de Unx. 

Y por último, no sé si conocéis Logroño... Pues bien, que sepáis que no podéis dejar de probar los pinchos de la Calle Laurel, como hacen Laia y Ana. 

El viernes por la tarde al salir del trabajo, Ana y yo cogemos nuestras maletas de fin de semana, cargamos su coche y nos vamos a Logroño. El hotel es muy céntrico, y además es nuevo y acogedor. Dejamos las maletas, nos cambiamos de ropa y nos vamos a dar una vuelta. Hace buen tiempo y hay mucha gente por la calle. 


Y disfrutar de un rato relajado en una terracita:

La ciudad es animada, con bastantes zonas peatonales y aspecto de nueva. Me gusta. Nos sentamos en una terraza a tomar una cerveza y disfrutamos del relax de una agradable tarde de verano. 


En fin, que si no conocéis cualquiera de estas localizaciones, ya os he dejado alguna que otra razón para visitarlas. ¿O sí las conocéis? ¿Qué me decís entonces de ellas? ¡Os invito a dejar vuestra opinión!
¡Gracias por la visita!

miércoles, 29 de abril de 2015

Píldoras de inspiración

Se me ha ocurrido añadir una sección nueva al blog, ya que hasta ahora lo cierto es que lo uso bastante poco. Se trata de ir haciendo un repaso a todas esas pequeñas cosas, como imágenes, música, lugares... que de pronto cogen forma en nuestra mente y se convierten en algo imprescindible para un personaje, o en una ubicación tan perfecta que incluso consigue recrear una historia o parte de ella en nuestra cabeza. 
La voy a llamar:

PÍLDORAS DE INSPIRACIÓN

Yo, personalmente, soy muy visual. Me inspiro mucho en imágenes, tanto para recrear lugares como para crear personajes. Es por eso que parte de mi proceso de documentación para una novela consiste en buscar todo tipo de imágenes (generalmente en internet), desde interiores y exteriores de pisos en webs de inmobiliarias o en páginas de decoración, hasta paisajes, calles, coches, ropa..., de todo. 

Aunque probablemente, lo que más me inspira, desde el primer momento, sean los musos. 


No, no me refería a esas musas. Tal vez tengan su parte, por supuesto, pero los musos a los que me refiero son esos hombres, actores, cantantes, famosos o anónimos (que sí, anónimos también los hay, por supuesto) que, sin yo darme cuenta, se calzan a uno de mis personajes (uno en el que ya he empezado a pensar, o en ocasiones incluso uno que todavía no conozco) y de pronto se convierten en ÉL. Y surge una historia, me cuentan sus problemas, sus anhelos, su infancia, su lucha día a día por encontrar la felicidad. Confieso que hasta hace poco, solo me ocurría con los personajes masculinos. Las "musas" eran más prescindibles, digamos que me las imaginaba y punto. Ahora también prefiero ponerles cara, porque recreo mejor el personaje, pero seguramente podría prescindir de ellas con mayor facilidad. 

Por poneros un par de ejemplos, de esta imagen salió mi primer relato (que tal vez algún día comparta con vosotros, jajaja) por obra y gracia de una amiga que me retó a escribirlo:


Y ya puestos, Henry Cavill (esta imagen en concreto) me regaló el que creo que fue el segundo (también guardado de momento en un cajón). 


Aunque las imágenes por sí solas no son suficientes en muchos casos, o me atrevería a decir que en la mayoría de ellos. La inspiración en imágenes y documentación, la imaginación y las experiencias reales se entremezclan para crear algo único. Este segundo relato surgió de esta foto y de un viaje que hice hace mucho tiempo. Ponerle gotas de realidad me ayuda a hacerlo creíble, aunque solo sea por los lugares que visita el personaje, la ropa que usa o expresiones que utiliza.

De la misma manera, casi siempre que leo un libro, recreo sin darme cuenta lugares que conozco o personas que encajan (más o menos, que a veces confieso que me paso el casting un poco por el forro... jajaja) con lo que estoy leyendo. Así lo "veo" mucho más claro y lo disfruto más. 

Pues eso, que así funciono yo. No sé si mis amigos escritores funcionáis más o menos igual, o de forma completamente diferente. Y los lectores ¿ponéis también cara a los personajes o solo los imagináis? ¿recreáis los escenarios? 

En próximas ocasiones os iré mostrando más "píldoras de inspiración". 

¡Gracias por pasar por aquí, y me encantaría leer vuestros comentarios!