martes, 24 de abril de 2018

La lucha de Jan (Laura Sanz)

Después del buen sabor de boca que me dejó La historia de Cas, no podía tardar mucho en ponerme con el segundo de los hermanos Landvik. Había visto comentarios de que el libro de Jan era más duro, y me preocupaba un poco porque no me entusiasman las historias con mucho drama. Por suerte, me pudo la curiosidad. Es una historia muy bonita y merece mucho la pena. 


SINOPSIS:
Han pasado ocho meses desde que Jan Landvik, antiguo campeón de MMA, se vio forzado a tomar una decisión: entregarle un año de su vida a Bajram Sejdiu, participando en su circuito de peleas ilegales para poder hacerse cargo de las deudas de juego de su hermano pequeño. Siempre dispuesto a sacrificarse por los que ama, no contaba con que esta vez el precio a pagar iba a ser muy alto… demasiado alto.

Inmerso en esa nueva y destructiva forma de vida, alejado de su familia, endurecido por las circunstancias y tratando de sobrevivir en un ambiente violento… Jan ha comenzado a convertirse en un hombre sin escrúpulos.

Pero el destino, a veces ingrato a veces cruel, va a poner en su camino a una mujer  que necesita desesperadamente ser rescatada.

Y eso… va a cambiarlo todo.

“Es perfecta y preciosa y se merece algo que yo no puedo ofrecerle… un futuro”.

“Debería temerle, es como los demás, rudo y brutal. Y sin embargo cuando está cerca de mí… me falta el aire”.


* * * 

Sin duda, la historia de Jan tiene un estilo muy distinto de la de Cas, para empezar porque Cas es mucho más gamberro e irreverente que su hermano mayor. Jan, pese a su fiero aspecto y su carácter serio, es un pedazo de pan, y el "hermano responsable" que se ha pasado la vida ocupándose de todo el mundo y dándolo todo sin esperar nada a cambio. Me encanta la especial relación que tiene esta familia y lo auténticos que son. La autora ha creado personajes complejos, vulnerables, honestos, apasionados, comprometidos y tan llenos de dudas y de miedos como lo estaría cualquiera al ver tambalearse los cimientos de su vida. Jan lo ha perdido casi todo, y se está hundiendo en un pozo de desesperanza e insensibilidad del que no sabe si será capaz de salir. Y si sale, es probable que no vuelva a ser el mismo. Ha perdido la fe en casi todo, incluso en su propia capacidad de ser fiel a sí mismo. Por fortuna, la casualidad hace que se encuentre con una mujer que le trae el recuerdo del niño que una vez fue y de todo lo que alguna vez soñó tener. 

Oksana necesita con desesperación un ángel guardián que la saque de su particular infierno y le dé una oportunidad de vivir una vida que apenas se atreve a soñar con recuperar. Es una mujer dulce y un tanto ingenua, pero muy fuerte, luchadora, honesta y generosa. Se aferra a su única posibilidad porque tiene un ansia inmensa por vivir, es una superviviente. Hay momentos intensos y muy duros, como cuando ella se da cuenta de ha puesto su confianza en alguien a quien en realidad conoce y de quien tiene unas referencias terroríficas. Su historia da que pensar, porque en el fondo sabemos que este mundo está lleno de Oksanas sufriendo una vida sin futuro y sin esperanza, y ellas no encontrarán un Jan que esté dispuesto a tenderles una mano y cambiar su amargo destino. 

He pasado algunos malos ratos, no lo niego. Me he preocupado por ellos, he sufrido con el miedo de Jan, con la desolación de Oksana, con la preocupación de Cas y Eli. Pero también he disfrutado de la ternura y de la generosidad, de la esperanza cuando todo parece perdido, de la pasión entre seres que se creían muertos por dentro, del amor incondicional y puro. Es una novela en la que la perseverancia y la generosidad tienen una recompensa, tal vez no tan justa como uno hubiera deseado, pero satisfactoria. Porque a veces las cosas no son perfectas, pero si sabemos apreciarlas, pueden convertirse en nuestra pequeña porción de paraíso. 

Tenéis que descubrir por vosotros mismos a qué me refiero. Tenéis que conocer a Jan. No podéis dejar de leer esta novela. Apuesto a que os va a gustar. 

jueves, 5 de abril de 2018

Espérame en Nueva York (Caroline March)

Este libro lo compré directamente en papel, lo tengo firmado por la autora y solo estaba esperando una ocasión propicia para leerlo, sabiendo de antemano dos cosas: que me iba a gustar, y mucho, y que me iba a hacer sufrir al menos en la misma medida. Porque he leído suficiente a Caroline March como para saber que sus historias son intensas y sus personajes imperfectos me tocan el alma. Y ha sido... uffff... todo lo que esperaba y más. Ya ocupa un lugar de honor en mi estantería. 


SINOPSIS:
¿Qué serías capaz de hacer si descubrieras que tu vida es una mentira y que todo lo que has logrado no tiene ningún valor? Tal vez sería el momento de escapar y empezar de nuevo. Esa es, precisamente, la decisión que toma la protagonista de esta novela, y lo hace refugiándose en la única ciudad del mundo en la que nadie la podrá encontrar: Nueva York. Allí, rodeada por la extraña y fascinante comunidad de vecinos que la acoge en Harlem, conseguirá al fin alcanzar la felicidad. Y junto a Jay descubrirá que el amor no es algo tan sencillo como ella pensaba, aunque sí mucho más apasionante, divertido y devastador. Sin embargo, ninguno de los dos protagonistas sabe que están apurando un tiempo que no les pertenece, pues el día que el cielo de Nueva York se cubre de cenizas ocres, el resto de sus vidas cambiará para siempre. ¿Podrán superar la cruel prueba que el destino les tiene preparada?

* * * 

¡Qué lástima me ha dado la chica cobarde desde el principio! No me extraña que quiera huir de su vida, porque la verdad es que es de auténtica pesadilla: gris, triste, aburrida, controlada y sin más futuro que más gris infinito frente a ella. No me extraña que esté deprimida y al borde de la desesperación. No me extraña que cometa estupideces, que no sea capaz de plantarse y dar a todos un corte de mangas recuperando a aquella chica rebelde que una vez fue. 
Aunque, a fin de cuentas, sí es capaz de dar un corte de mangas pequeñito y escaparse a Nueva York, esa ciudad donde todo el mundo parece anónimo. Allí descubre que, después de su vida gris, las cosas en aquella ciudad gigantesca y desconocida no son tan malas ni tan terroríficas, y es más fuerte de lo que cree, pese a su cobardía. Es capaz de reinventarse a sí misma, aunque en un principio parezca casi una caricatura. Tiene momentos muy divertidos, casi surrealistas. Los personajes secundarios son entrañables, y es imposible no cogerles cariño desde el primer minuto, aunque están todos como cabras (tal vez sea la mejor manera de sobrevivir a  una vida imperfecta sacándole el mejor partido posible).
Me han gustado todos: Malik, con su desbordante imaginación y su sentido de la lealtad y la amistad; Penny, con su descaro y su refrescante sinceridad; Lulah, Mara y Joseph, esa familia peculiar, valiente y entrañable; Vic, atacada de los  nervios y llena de altibajos pero incondicional hasta la muerte. Incluso Toño, que aunque a ratos lo odié, también acabó teniendo su parte positiva.
Y por encima de todos, él, Jay. Porque es la perfecta encarnación del chico bueno bajo la piel de un chico malo. El que sabe lo que quiere porque ha estado a punto de perderlo absolutamente todo. El que tiene la seguridad aplastante de quien ha viajado al infierno y ha sido capaz de contar el viaje de vuelta. El que enamora desde la primera mirada, desde el primer gesto. El que se queda en nuestra memoria al mismo tiempo que en la de ella, por tener el honor de transformar a la chica cobarde en una nueva persona, la mejor versión de sí misma: en una mujer valiente.
La transformación de ella es lenta, tortuosa y plagada de altibajos, y en algunas ocasiones la habría estrangulado, porque sus niveles de estupidez y/o cobardía superaban mi paciencia. No voy a decir que el final me sorprendiera en exceso (bueno, una parte sí, y es refrescante encontrar giros que no te esperas incluso en una novela en la que tienes un final satisfactorio y feliz garantizado) pero no por ello disfruté menos de cada página. El estilo de Caroline March es pulido, limpio, ágil, con un humor que fluctúa entre el sarcasmo y el absurdo y personajes redondos, llenos de contradicciones e imperfecciones. Porque la gente real es así: imprevisible a veces, cuadriculada otras veces, egoísta y cobarde, generosa y valiente. Gente llena de matices que hace lo que puede con su vida y deja recuerdos imborrables en los demás.
Como el recuerdo que dejará en mí esta novela. Si no la habéis leído, no sé a qué esperáis.


lunes, 2 de abril de 2018

Mujer madura liberada busca... (Noa Xireau)

Esperaba esta novela con ganas, porque desde el momento en que la autora hizo pública la portada, me enamoró. Me parece preciosa, sugerente y muy sensual. Adrián prometía ser un personaje que iba a dar mucho juego, y Malena también había despertado mi curiosidad. Ha sido todo lo que esperaba e incluso más. 



SINOPSIS:

La vida matrimonial de Malena cae en picado cuando descubre que su marido le está siendo infiel con otras mujeres. Sin trabajo, sin un sitio a donde ir, ni un rumbo para su vida, Malena decide lanzarse a disfrutar de su propia sexualidad mientras encuentra una solución a su situación.


En ningún momento había previsto que Adrián, el sobrino de su marido, fuera a descubrirla y pudiera llegar a hacerle una propuesta tan descabellada como indecente y, mucho menos, que pudiera caer en los juegos de un hombre doce años menor que ella.



El problema surge cuando descubre que los secretos de su marido van mucho más allá de una simple infidelidad y que los últimos años de su vida han sido poco más que una farsa.


* * * 

Me ha sorprendido un poco que entrara en materia tan rápido. Nada más empezar nos encontramos con una Malena decidida a dar un giro a su vida, harta de soportar el vacío y la apatía ante la infidelidad de su marido. No se le ocurre otra cosa que escribir un anuncio de contactos, pero Adrián, el sobrino de este, la pilla en plena faena y no pierde ni un segundo en postularse como el candidato idóneo para hacer realidad sus fantasías más ocultas. 

A ver, Adrián es un caramelo, para qué negarlo. Un hombre joven con mucho carisma, divertido, apasionado, tierno y muy considerado. Todo lo que su marido no es. Y le hace un marcaje al que es imposible resistirse. Ni aunque fuera de piedra. 

Malena es una mujer económicamente dependiente y con pocas posibilidades de encontrar la fuerza necesaria para salir de un matrimonio que agoniza. No tiene una carrera profesional por la que luchar, ni ilusiones, ni confianza en sí misma. El único paso que se atreve a dar es pagarle a su marido con la misma moneda y buscarse fuera de casa un poco de pasión y de aventura. Lo que encuentra en Adrián es mucho más que eso, puesto que acaba, si no transformándola por completo, sí sacando de ella lo mejor que puede dar. Por él una nueva Malena renace de las cenizas de la antigua y es capaz incluso de coger las riendas de su vida. Me han encantado muchas de las escenas entre ellos. No solo las más divertidas, también las que rezuman ternura y camaradería. Hay algunas realmente bonitas y cargadas de significado. 

Pedro, el marido, es caso aparte. Lo he aborrecido, profundamente. Es un cobarde, un flojo, un egocéntrico y un incauto. Apenas he podido intuir lo que Malena pudo ver en él. Le da a la historia algunas escenas divertidas y otras interesantes, pero he disfrutado viéndolo perder. Se merecía cada uno de los reveses. Y es lo bueno de la novela romántica, que sabes que, de un modo u otro, los problemas se resolverán, la historia acabará bien y habrá justicia para (casi) todos.

Aunque no deja de ser romántica erótica, puesto que la relación amorosa es la base de la historia a pesar de la cantidad y variedad de escenas con carga erótica explícita, hay que leerla con mente abierta. Seguro que te sorprenderá, y serás capaz de ponerte en la piel de los personajes. Es la magia de la pluma de Noa Xireau. 

¡Muy recomendable!