Mostrando entradas con la etiqueta Personajes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Personajes. Mostrar todas las entradas

domingo, 3 de junio de 2018

La ficha de personaje perfecta

Estoy en pleno trabajo de documentación para mi próxima novela, y además en una parte que me gusta mucho: los personajes. Para sacarles todo el partido es fundamental conocerlos a fondo, y para eso, nada mejor que una buena ficha de personaje. 


Para aquellos que no seáis escritores, una ficha de personaje está diseñada para recoger toda la información que el autor necesita para trabajar con dicho personaje en la novela de manera creíble. Entradas de blog sobre fichas de personajes las he visto por docenas en el tiempo que llevo escribiendo, y en todos los manuales que yo he leído, que recuerde, se menciona su uso. Al principio a mí me bastaba con cuatro anotaciones en una página de una libreta, pero con el tiempo una se vuelve perfeccionista y, para evitar meteduras de pata (como cambiar el color de los ojos o el nombre de su madre, o cosas así, que parecen tonterías, pero alguna vez las he visto por ahí y dan la impresión de que el autor no conoce a su propio personaje ni sabe por dónde le da el aire), fui mejorando el formato. Adaptarse o morir, ya sabéis lo que dicen.

Las fichas siguientes incluían además de los rasgos físicos, edad y algunas anotaciones sobre el carácter, datos familiares. Así evitaba confusiones (como la ya mencionada anteriormente) o tener que rebuscar en lo que llevaba escrito para asegurarme de que no lo había cambiado. Y entonces empecé a leer manuales de escritura y entradas de blog. La locura. 

Al final, cada autor se organiza como mejor le viene, o como mejor puede. Yo he llegado a la conclusión de que, en realidad, no todos necesitamos lo mismo, así que me he quedado con un poco de aquí y otro poco de allá, y ahora mismo trabajo con algo como esto:

En primer lugar:
Nombre y papel en la novela. Fundamental saber de quién hablamos, y también centrarnos en dedicarles todo este tiempo a los personajes principales (protagonistas y secundarios más importantes). A los personajes de menor importancia no hace falta hacerles una ficha tan exhaustiva.

DESCRIPCIÓN FÍSICA (Aquí, si hay muso o musa que me haya inspirado, yo adjunto una foto, así lo visualizo mejor)
Cara:
-¿Cómo es su cabello? 
-¿Cómo es su frente?
-¿Y sus ojos?
-¿Y la nariz?
-¿Cómo es su boca?
-¿Y su cuello?
-Definición de su aspecto general (rostro)

Cuerpo:
-¿Cómo es su busto?
-¿La cadera?
-¿Y la cintura?
-¿Cómo son sus brazos?
-¿Y sus piernas?
-¿Y su espalda?
-¿Cómo es su trasero?
-Definición de su aspecto general (cuerpo)

ATRIBUTOS PSÍQUICOS
-¿Cómo es su carácter?
-¿Tiene sentido del humor? ¿De qué tipo?
-Psicología general
-¿Cómo anda de inteligencia? ¿En qué destaca?
-¿Cuál es su actitud general ante la vida? 
-Otros

PASADO
-¿Dónde nació?
-¿Cuándo?
-¿Quiénes son sus padres?
-Nivel sociocultural y económico
-¿Cuál es su religión?
-¿Es practicante?
-¿Qué ideario político tiene?
-¿Son militantes?
-¿De qué se ocupa el padre?
-¿De qué se ocupa la madre?
-¿Tiene hermanos?
-¿Cómo es cada uno?
-¿Cómo son las relaciones familiares?
-¿Quién es el más dominante?
-¿Estudia? ¿Dónde?
-¿Es sociable?
-¿Tiene amigos? ¿Quiénes?
-¿Qué recuerdos tiene de su infancia?
-¿Qué recuerdos tiene de su juventud/adolescencia?
-¿Ha estado enamorado?
-¿Cómo fue?
-¿Qué opina del amor?
-Otros

PRESENTE
-Arco de transformación (evolución del personaje a lo largo de la historia)

Este cuestionario está basado en el libro de José de la Rosa "Tú puedes escribir una novela romántica", que recomiendo encarecidamente. Como complemento, yo añado un par de cosas en forma de pequeños párrafos que, la verdad, me resultan muy útiles:

-¿Cuáles son sus principales manías? 
-¿Cuáles son sus motivaciones?
-¿Cuáles son sus mayores miedos?

Aun así, como os digo, las opciones de fichas de personajes que podéis encontrar por ahí son casi infinitas. A modo de ejemplo, os adjunto algunas entradas de blog que yo guardé en mi tablero de Pinterest sobre ESCRITURA y que pueden complementar lo que yo os he sugerido:





Por si os parece poco, voy a añadir también un par en inglés. Lo mismo os sirven de ayuda. 


Pues esto es todo por hoy. Espero que a los que escribís os haya servido de ayuda, y a los lectores, os haya resultado interesante. ¡Gracias por pasar por aquí!

P.D. ¿Te apuntas a mi lista de correo? Te dejo el enlace AQUÍ.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Diez personajes masculinos que me gustaría conocer

Esta entrada me ha venido a la cabeza de repente, esta mañana, mientras iba leyendo de camino al trabajo "Escribir ficción: Guía práctica de la famosa escuela de escritores de Nueva York". He llegado al capítulo 2, en el que habla de personajes, y me he topado con una pequeña anécdota que me ha puesto todo el vello de punta. 
La autora, Brandi Reissenweber, estaba enseñando escritura creativa en una planta pediátrica de un hospital. Conoció a una paciente, una niña de trece años, apasionada de la lectura, y en un rato de lectura compartida, le hizo una (aparentemente) sencilla pregunta: 

¿POR QUÉ TE GUSTA LEER?

A lo que la niña respondió, tras unos minutos de reflexión:

 "PORQUE LEYENDO CONOZCO A GENTE DISTINTA" 



Unos párrafos más adelante, la autora asevera que los personajes son el motor narrativo, quienes transportan al lector desde la primera hasta la última página, haciendo que le importe lo que les ocurre. Estoy completamente de acuerdo con ella. También dice que si como autor logras crear la ilusión de que hay una persona de verdad sobre el papel, tus lectores se enamorarán de tu historia más allá del lenguaje y las palabras y dejarán que el mundo real se desvanezca para ser reemplazado por el universo ficticio que has conseguido crear. Otra verdad como un templo.
Mi cabeza se ha ido de inmediato a los personajes y las historias que me han enamorado, que me han transportado a mundos y lugares en los que nunca antes había estado, o en los que sí había estado pero no los había visto a través de sus ojos. Y he pensado, que, como a esa niña, a mí también me gusta conocer personajes especiales, son lo que me engancha a la mayoría de las historias. Lo siguiente ha sido pensar cuáles pondría en los primeros puestos si tuviera que hacer una lista, si pudiera elegir a cuales conocer "en persona". En una cenita, así, por poner un ejemplo. Me he obligado a elegir diez, pero la lista se me salía de madre, de modo que al final he optado por hacer una de personajes masculinos y otra de personajes femeninos. 

Hoy os dejo mi top-10 de personajes masculinos a los que me gustaría conocer en persona. 

1-Lion Romano, de Amos y Mazmorras (Lena Valenti)
Lion es uno de mis protagonistas favoritos de todos los tiempos. Cuando leí el libro y llegué a la escena en que aparece por primera vez, me enamoré locamente, fue un flechazo. Tiene un magnetismo y un atractivo especiales, un sentido del humor único y algunas escenas en las que lo ves sufrir tan intensamente que duele. Es inmensamente humano y me encanta. 

2-Alex Markov, de Besar a un ángel (Susan Elizabeth Phillips)
Es un libro que leí hace relativamente poco tiempo, y que me encantó. Alex es un bruto de marca mayor. Un hombre vapuleado por la vida, hecho a sí mismo y que se ha curtido a base de tortas. Al principio es insensible e incluso cruel con la pobre Daisy. Cuando le vamos conociendo descubrimos todas sus heridas, su sentido del honor y la lealtad, sus miedos, y su gran corazón. Una vida como la suya sin duda llenaría muchas y muy interesantes conversaciones. Me temo que una cena no sería suficiente. 

3-Jamie Fraser, de Forastera (Diana Gabaldon)
Dudo que Jamie necesite presentación, ¿verdad? Diría que hay pocos protagonistas de novela histórica (time travel en este caso) que tengan tanto carisma con tantas cosas en su contra a primera vista. A saber: es más joven que la protagonista, que por cierto no es ninguna virgen ingenua sino una mujer de la era moderna, casada y curtida como enfermera en la guerra; su nivel cultural no destaca frente al de ella, que es culta y además le saca algunos siglos de ventaja en lo que a información se refiere; y para rematar, su experiencia sexual es mínima. Y sin embargo, muy pronto se revela que su atractivo va mucho más allá de un cuerpo atlético y un kilt. El muchacho nervioso es un hombre en el más amplio sentido de la palabra: valiente, honesto, apasionado, protector, responsable, y genuinamente bueno. Una joya, a pesar de algún que otro comportamiento cavernícola que, dado su siglo de procedencia, se puede comprender y perdonar. 



4-Gunnar, de Los tres nombres del lobo (Lola P. Nieva)
Otro cafre, sí, pero que los tiene bien puestos. Su magnetismo y liderazgo son innegables, y lucha por lo que quiere desde el minuto uno poniendo toda la carne en el asador. Y de carne tampoco va mal, cierto, pero es su carácter lo que enamora. Un carácter difícil al principio, pero tras el que se esconde un corazón apasionado, una valentía y una determinación que no entienden de razones. Hasta cuando se equivoca es especial, porque es más humano que nunca. 

5-Martin, de El protector (Isabel Keats)
De todos los personajes masculinos de Isabel, Martin es mi favorito con diferencia. Una vez más, porque es un hombre hecho a sí mismo, perseverante, trabajador, sensato, duro, un poco testarudo (qué le vamos a hacer, yo soy muy cabezota y me encantan los personajes con las ideas claras, aun cuando no tienen razón), y muy honesto y leal. Es una buena persona, muy inteligente además. Yo creo que son razones de sobra para que una conversación (o dos) con él resulten una experiencia más que interesante. 

6-Harry Turner, de Esta es nuestra historia (Anna García)
Bueno, en realidad Harry no es exactamente el protagonista de esta historia, puesto que, aunque  vemos gran parte de ella a través de sus ojos de niño, es la historia de sus padres. Harry es un clon de su padre a tamaño reducido: antisocial, con un coeficiente intelectual que se sale de todas las gráficas, y un punto tirando a alto de repelencia. ¿Y por qué me gustaría conocerlo, si de entrada ni siquiera me cayó bien? Pues porque al final del libro, cuando por fin nos deja entrever lo que hay detrás de la coraza tras la que se protege, descubrimos a un hombre con temores, como cualquier otro, que por encima de todas las cosas solo quiere poder ser él mismo. Y me encanta cómo es en realidad. 
Espero que tenga pronto una historia propia, porque quiero conocerle más en profundidad. 

7-Tomás, de Romance extremo (Álvaro Ganuza)
Mentiría si no dijera que este personaje, que a priori parecía bastante discreto y normalito, me ganó por goleada cuando a media novela se quita la máscara y nos descubre una personalidad completamente diferente a lo que parecía en un principio. Su vida es mil veces más interesante de lo que parecía, su inteligencia es mucho más alta (nos ha tenido engañados media novela, repito) y también tiene un corazón mucho más grande y apasionado de lo que había dado a entender. Es un personaje sorprendente, fuerte y entregado. Merece la pena descubrirlo. 

8-Julian de Macedonia, de Un amante de ensueño (Sherrilyn Kenyon)
Tenía que incluir a Julian, porque ¿quién no querría a un inmortal en su cena de personajes inolvidables? Cuando esta novela cayó en mis manos casi por casualidad y empecé a leer su historia, no me gustó especialmente como persona. Parece un obseso sexual, más salido que una puerta y con cerebro de mosquito. Por suerte no tardas mucho en darte cuenta de que hay algo más, de que esa aparente obsesión no es más que otra cara de la resignación y el desinterés. Porque sabe lo que es y para lo que está. Es entonces cuando empiezas a ver más allá y descubres a un hombre al que merece la pena intentar salvar de su destino. Lloré con él, lo confieso. Eso debe de ser porque su lado humano me tocó el corazoncito. 

9-Caleb, de Ardiente Verano (Noelia Amarillo)
Creo que Caleb pasará a la historia como el hombre de campo más atractivo, caliente e imaginativo de la historia. Una caja de sorpresas, eso es lo que es. Y además, es un hombre enamorado hasta las trancas, con corazón puro y una tenacidad a prueba de bomba, capaz de jugarse el todo por el todo por la mujer que ama. Trabajador, emprendedor, inteligente, cariñoso, apasionado y firme defensor de lo suyo: sus tierras, sus proyectos, sus amigos, su familia. No puede faltar en mi lista. 

10-Master Z, de Club Shadowlands (Cherise Sinclair)
Aunque tal vez esta serie no sea demasiado conocida, sobre todo porque, hasta donde yo sé, solo está a la venta en inglés, es una de mis favoritas de la temática BDSM. El primer libro (el de Zachary, o Master Z, como todos lo llaman) creo que no le hace verdadera justicia a su protagonista. Se le ve un hombre carismático, pero más bien discreto. Eso en sí no es malo, pero entre tanta testosterona que hay en el club, pasa un poco desapercibido. Los demás personajes masculinos son más propensos a hacerse notar. Todos imponen bastante, y Z, aunque es el dueño y supera en edad a la gran mayoría de ellos, no destaca especialmente. Sin embargo, libro tras libro e historia tras historia descubrimos que es un hombre seguro, protector, tierno, muy inteligente, diría que fascinante. Su debilidad por Jessica y su lealtad a sus amigos y a las personas que tiene bajo su responsabilidad o protección lo hacen especial. Y sus temores le dan el toque de humanidad que lo convierte en perfectamente imperfecto. 


Hasta aquí mi lista. ¿Os atrevéis a mencionar diez protagonistas con los que os iríais de cena, por poner un ejemplo? En fin, personajes a los que os gustaría tener la oportunidad de conocer en persona. Seguro que tenéis unos cuantos. 
¡Por cierto! Observaréis que no he puesto ninguno de mis personajes... jajaja. Sin duda me gustaría conocerlos a todos, pero he preferido ceñirme a una lista de personajes ajenos. Sin embargo, si tuviera que llevarme de cena a uno de los míos, creo que me llevaría a Rafa, de Depredador. Seguramente sería el más divertido. No tiene muchos secretos para mí, pero me encantaría pasar un rato con él. 
Y ahora sí, vuestro turno. ¿A qué personajes  de novelas que habéis leído os gustaría conocer? 


domingo, 5 de noviembre de 2017

¿Son todos los protagonistas guapos o el amor es ciego?

Hace ya algún tiempo tenía en mente empezar a escribir artículos en el blog sobre todo tipo de temas relacionados con la escritura. No es que vaya a inventar nada nuevo, pero sí me apetecía empezar a poner mi granito de arena. Tenía ideas en mente, pero la verdad, no sabía muy bien por dónde empezar. Necesitaba elegir una y lanzarme, y mira por dónde, salseando por twitter hace unos días me encontré con un artículo sobre tópicos en la novela romántica del que me llamó la atención un tópico en especial. No porque sea nuevo, de hecho lo he visto mencionar muchas veces. Más bien porque no estoy del todo de acuerdo con él. De modo que ya tenía un tema por el que empezar, sobre el que podía dar mi opinión y pedir también la vuestra. 

A ver qué os parece. Se trata del clásico:



Pues mira, sí, y no.
Es decir, sí, los protagonistas deben tener cierto atractivo. Al fin y al cabo son la imagen de un producto, y un producto que entra por los ojos se vende mejor.
Pero no, no todos son tan guapos. Primero, porque cada cual tiene sus gustos y el concepto "guapo" o "atractivo" es distinto para una persona o para otra. Y segundo, porque conviene tener en cuenta que, como bien dicen, el amor es ciego, y que la chica protagonista diga o piense que el chico es lo más guapo que ha visto en su vida (o viceversa, claro) no quiere decir ni mucho menos que merezca la pena mirarlo dos veces. Tal vez sí, pero no necesariamente. 

¿Cuántas veces os ha ocurrido que una amiga o amigo os ha puesto la cabeza como un bombo alabando la belleza del objeto de su deseo para que, al llegar el momento de conocerlo en persona lo único que se os pasara por la cabeza fuera "Pues tampoco era para tanto"? Eso cuando no directamente "¡Pero si es un callo malayo!"


Me viene a la cabeza un ejemplo contundente a modo de anécdota personal (verídica, como la vida misma) que me voy a permitir contaros. Corría el año 1994 y Brad Pitt estaba promocionando la ahora mítica "Leyendas de pasión". 
Confieso que el Sr. Pitt no ha sido nunca uno de mis ideales de belleza masculina, pero también reconozco que en aquella película estaba guapo. Muy guapo. A mi hermana le encantaba. Íbamos ambas en el tren (no recuerdo a dónde) con una revista en las manos (que probablemente sería la SuperPop) en la que había un artículo sobre él a doble página lleno de fotos y con un titular que comenzaba tal que así:

"BRAD PITT, EL GUAPO DEL MOMENTO..."

No recuerdo si el resto era algo como que había estado en España promocionando el film. Es probable, pero no podría jurarlo. Lo que recuerdo perfectamente es la desgana con la que mi madre , que también venía con nosotras, miró por encima de mi hombro, leyó el titular y soltó un despectivo pero lapidario: "¿El guapo del momento? Pues será porque no había otro más guapo en ese momento". 
Mi hermana y yo giramos la cara hacia ella al más puro estilo "niña del Exorcista" y gritamos al unísono: "Pero mamá, ¿qué dices? ¿Estás ciega o qué? ¡No dirás que no es guapo!".
A lo que ella replicó con indiferencia:
 "Pues chica, no especialmente".


Mi hermana y yo nos miramos. No dijimos nada, pero nos entendimos. Lo de que "el amor es ciego" y también lo de "Para gustos hay colores" cobró sentido en ese momento. Porque, a ver, mi padre en sus buenos tiempos era buen mozo y me consta que tenía cierto éxito entre las féminas, pero... Vamos a ver, ¡que estamos hablando de Brad Pitt en "Leyendas de Pasión"!
Y sin embargo a ella no le decía nada. 


No sé si veis a dónde quiero llegar. A mí por mucho que una autora me diga que el prota era rubio de ojos grises y los pantalones le colgaban de la cadera de una forma que fundía las bragas de la protagonista, pues lo mismo me deja más bien fría. De entrada los rubios no suelen llamarme la atención. Ni los ojos azules. Mi familia está llena de rubios y de ojos azules, por eso siempre me atrajeron más los morenos. Aunque, por supuesto hay excepciones. 



Para que veáis, dos musos rubios que me han inspirado personajes principales. Ambos son atractivos, aunque no perfectos. La perfección no existe, estoy convencida. Como muestra, otro ejemplo:


¿Lo conocéis, no? Es uno de mis musos más recurrentes que, sin embargo, conozco gente a quien no le gusta (y de verdad, no acabo de entenderlo porque a mí hasta sus imperfecciones me parecen atractivas a morir). Y sí, he dicho imperfecciones. Según él mismo confiesa, su nariz y sus orejas son demasiado grandes. Además tiene cicatrices en las cejas, y sus dientes no son perfectamente regulares. ¿Importa? A mí no.

En cualquier caso, tendemos a fijarnos en gente que nos resulta físicamente atractiva, eso creo que es algo comúnmente aceptado, aunque no tenga reglas universales puesto que, como ya he dicho, hay gustos de todo tipo, tanto en el tono de cabello (rubio, moreno, pelirrojo... Por cierto, tengo una amiga con auténtica fijación por los pelirrojos), el color de ojos, la forma de los mismos, las cejas, la longitud del cabello... También hay hombres que prefieren mujeres curvilíneas y otros que las prefieren delgadas, como hay mujeres que prefieren hombres delgados o fibrosos  y otras que los prefieren grandes (de tamaño armario ropero). Todo va en gustos y, aun así, no es determinante porque eso es solo la primera impresión. 
Porque no nos enamoramos de un cuerpo o de una cara, sino de una persona. Y a nuestros personajes les ocurre igual, o así debería ser. Otra cuestión es que para ver más allá de un físico que a priori no encaja con nuestros gustos, hay que conocer a la persona, y eso requiere un tiempo. Un tiempo que no siempre se puede reflejar en una novela, por eso es más fácil desarrollar una historia romántica a partir de una mínima atracción física. Y si la atracción física es fulminante y brutal, pues más fácil aún.


Aún así, puedo recordar un número considerable de novelas en las que los protagonistas no son estrictamente "muy guapos", como decía el artículo que ha provocado toda esta parrafada por mi parte. Así de entrada se me ocurren varias de las protagonistas de la serie Club Shadowlands, de Cherise Sinclair. Jessica, por ejemplo, es menuda y algo entrada en kilos según ella misma confiesa. Adrea es grande, y está un tanto acomplejada por ello. Pero también tenemos a un protagonista con la cara marcada con una cicatriz que a la chica al principio le da, cuando menos, respeto, por no decir pavor. Guapo, lo que se dice guapo, no es, vaya. 
Y hablando de cicatrices, Zsadist, de La Hermandad de la Daga Negra, es la antítesis de la belleza. Está al borde de la desnutrición comparado con sus Hermanos (que son tamaño armario ropero, 2x2, como mencionaba antes), y además tiene la cara desfigurada (pero de verdad, a mala baba) por una horrible cicatriz. Aun así, es mi favorito de esta serie en la que hay otros personajes que en algún momento se convierten en protagonistas y que tampoco encajan en los cánones estándar de belleza, como Rehvenge, Tohrmegnt o Autum, a la que no se le ve mucho la cara, pero su cojera, provocada por una deformidad en una de sus piernas, sirve como carta de presentación.

¿Qué os parece? ¿Tendemos a escribir sobre personajes universalmente guapos? ¿Es eso realmente posible o la belleza es relativa (o sea, que va en gustos)? 
Por favor, dejadme vuestra opinión. Estoy deseando conocerla.