lunes, 14 de enero de 2019

Dulce como el azúcar (Lorraine Coco)

El reto Goodreads se me hizo un poco cuesta arriba en 2018. Prácticamente en vísperas de las campanadas aún me faltaba un libro para completarlo, y me decidí por uno que fuera corto, ligero y de algún autor o autora que ya conociera y supiera que no me iba a defraudar. La elegida fue Lorraine Coco, con esta historia que encontré a través de mi suscripción a Amazon Prime Reading. Aunque la temática de la novela no es navideña, me ha gustado tanto como las otras que había leído anteriormente de la autora.



SINOPSIS:
"Te busqué en aquel bar, te busqué entre la gente, porque no podía dejar que aquella noche entre nosotros se convirtiese solo en un recuerdo".

Después de una noche apasionada nada más conocerse, Adele y Mark continúan con sus vidas, ella en Nueva York y él en Los Ángeles, pero Mark no ha podido olvidarla en todos esos meses en los que no ha dejado de buscarla más allá de la razón, hasta que un cambio de trabajo lo lleva definitivamente a Nueva York. El destino les tiene preparada otra oportunidad en la Gran Manzana, un encuentro casual y una gran sorpresa. Porque, ¿qué sería de la vida sin las sorpresas?

Un brindis, un juramento y la magia de Cupido hicieron que cambiaran las vidas de los protagonistas de Amor en cadena. Descubre en Dulce como el azúcar el conmovedor e inesperado final de la serie.

* * * 

Solo después de leerla he descubierto que forma parte de una saga y que además va al final, pero en cualquier caso no he sentido en absoluto que me faltara información. Me gustó mucho la premisa: una inolvidable noche loca, un año largo transcurrido y un reencuentro en el que hay muchos secretos que confesar para que las cosas se enderecen, o mucho que ocultar si Adele quiere seguir con su tranquila vida, cosa de la que no está del todo segura. Me ha gustado que sea una mujer fuerte y que toma las riendas de su vida, y la complicidad que tiene con sus amigas, especialmente con Lein, que también es un personaje que se hace querer. Lo mismo que García, al que enseguida se le cae la máscara de latin lover, en cuanto reconoce que la chica que no se puede sacar de la cabeza puede ser más que un capricho por una vez. 
Mark es un protagonista muy atractivo porque su interés es patente desde la primera página. Es un hombre directo y que no se anda con medias tintas. Quiere a Adele y está dispuesto a luchar para conseguirla. Eso siempre suma puntos. 
Ha sido una lectura rápida, amena y dulce, como el propio título indica. Me ha dejado muy satisfecha y con ganas de más, así que apunto el resto de la serie a mi lista de lecturas pendientes.


Si te apetece leer algo más de la autora, te recomiendo también COMO EN UNA CANCIÓN COUNTRY, ERES LA NATA DE MI CHOCOLATE y HECHO CON AMOR.

viernes, 11 de enero de 2019

Magia inesperada (Gema Samaro)

Continuando con mis lecturas navideñas, me apetecía alguna en castellano, después de tantas en inglés. Echando un vistazo en Amazon Prime Reading, encontré esta novela, con una pinta estupenda.  Se convirtió en mi última lectura navideña del año, y no me defraudó.



SINOPSIS:
Lola Pastrana tiene que montar una función de Navidad para sus alumnos de primaria, pero como el colegio carece de presupuesto decide pedir ayuda a Andrés Olavarría, un antiguo alumno del colegio, que es un empresario de éxito.
¿Imaginas que la única persona que pudiera ayudarte fuera alguien que no soportas?
Andrés es el tío más odioso que ha conocido en su vida, pero no le queda más remedio que aguantarlo durante las semanas que duren los ensayos.
Él tampoco puede ver a Lola, pero siente una incomprensible atracción hacia ella, que le tiene completamente desquiciado.
“Magia inesperada” es la historia de Lola y Andrés, dos personas que solo tienen en común que se detestan y que están a punto de descubrir que solo hace falta pintar una estrella para que su universo cambie por completo…

* * * 

No conocía la pluma de Gema Samaro y la verdad es que me ha gustado mucho. Desde las primeras páginas me encontré con una novela divertida, llena de equívocos, situaciones que a veces rayan el absurdo (¡qué juego dan esos niños con exceso de imaginación!) y personajes con fuertes personalidades empeñados en salirse con la suya. 
Lola es una mujer de armas tomar, con una paciencia de santa y una energía desbordante. Una persona que vive la ilusión de la celebración navideña de su colegio y cree en sus alumnos al cien por cien. Los niños son fantásticos, a cual más especial, con sus tropiezos y sus miedos, y el descaro propio de su edad. Me ha encantado Luis, con sus ideas locas y su desparpajo. Reflejan a la perfección la ilusión, la excitación y el temor ante una gran representación que todavía recuerdo de mis años de colegio.
Andrés es todo un personaje. En la fachada parece un yuppie superficial y obsesionado con su trabajo y, en cierto modo, lo es. Una vez que se le va conociendo, la coraza se va cayendo y empezamos a descubrir sus miedos y las razones para su aparente frivolidad. En el fondo es un buen tipo, y eso es lo que hace que te apetezca descubrir más de él. Eso, y el hecho de que ponga todo su empeño en fastidiar a Lola como si fuera un adolescente tras la chica que le gusta. 
Me ha gustado mucho, es muy navideña, muy entrañable y te saca más de una sonrisa. Sin duda la recomiendo.


sábado, 5 de enero de 2019

Oklahoma Christmas Blues (Maggie Shane)

Bueno, pues ahora que vamos pasando la resaca navideña, aquí vengo con otra lectura en inglés, de las últimas del año pasado. La portada, por muy navideña que sea, no me atraía demasiado, pero que fuera una novela corta era ya un punto a su favor (tampoco estoy como para leer el equivalente al Quijote en inglés, que una se esfuerza, pero también se cansa), y además, el entorno me atraía mucho. Una navidad en Oklahoma no tiene (al menos a priori) encantadoras cabañas en la nieve, ni noches de chimenea, ni compras en animados centros comerciales. Prometía ser diferente. Y lo es. 



SINOPSIS:
Darryl is on a quest for peace. His chance at fatherhood was taken from him long ago, and an IED in Iraq ensured he’d never get another. In Big Falls, the McIntyre brothers hire him to keep an eye on their beautiful cousin Sophie in case her criminal ex shows up. He doesn’t expect to fall head over heels.

Sophie McIntyre’s life was blown apart by a drug dealing ex who cost her her job and nearly her medical license. She comes to Big Falls because she has nowhere else to go. And the minute she gets there, things start to get better.

Is it because of that letter to Santa her Aunt Vidalia convinced her to write? 

Within days she meets a beautiful man with a deeply wounded soul. And oddly, she finds herself giving him the same advice the town Santa gave to her—try believing again, and if it’s too much to believe, then just try hoping.

Love, magic, and miracles ensue.

Because this is Big Falls, Oklahoma. Miracles are an everyday occurrence around here. Especially at Christmastime.

* * *

El argumento es más bien normalito: chica huérfana y un tanto desvalida (solo un poco, que tiene un carácter considerable) se esconde en un pueblo perdido en la América profunda de un exnovio maltratador que está a la espera de juicio. Sus primos, sin confesárselo, le buscan un guardaespaldas sexy, fornido y más bien hermético, que despierta de inmediato su interés. Mientras se van conociendo, las fiestas navideñas se acercan, y una inocente carta a Santa Claus va acercándolos, a medida que se van cumpliendo los deseos escritos en ella. Darryl tiene un secreto a causa del cual no es capaz de disfrutar de la alegría navideña, y Sophia arde en deseos de hacer que vuelva a sentir el espíritu de la navidad. Un desconocido les ronda, provocando tensiones y miedos. Para que la navidad sea un éxito hará falta un pequeño milagro, pero todo es posible en Navidad. 
Me ha gustado mucho la sencillez, la perfecta medida con la que está cortado el patrón del enamoramiento de los personajes, puesto que no hay mucho tiempo pero no resulta fulminante, sino que se va desarrollando de forma progresiva. Tiene escenas tiernas y otras calentitas, si bien no demasiado explícitas. También mucho amor familiar y generosidad. Es una lectura perfecta para entretenerse durante las fiestas. La recomiendo.


jueves, 3 de enero de 2019

Mis mejores lecturas de 2018


2018 ha sido un buen año en cuanto a lectura, con libros esperados e inesperados, de autoras conocidas y de nuevas plumas que me han sorprendido. Me voy a atrever a hacer un resumen de mis diez mejores lecturas del año. No voy a extenderme mucho en comentarlas, si queréis leer la reseña completa solo tenéis que ir al enlace correspondiente en el título de cada una. 

Breve pero intensa. Ya tengo comprobado que la forma de narrar de Marisa Sicilia es especial, así que no esperaba menos.



Un clásico atemporal que todos deberíamos releer de vez en cuando para sacar al niño que llevamos dentro. Precioso.



Una historia divertida con personajes un poco locos, pero que confirma a Isabel Keats como una de mis autoras favoritas cuando quiero desconectar y echar unas risas. 



Una comedia trágica, o un drama con muchas situaciones tan cómicas que rozan lo absurdo. Las protagonistas de Caroline March siempre son inolvidables, pero Alex posiblemente se lleva la palma. 



Toda una sorpresa, adictiva y muy divertida por la disparidad de los caracteres de los protagonistas. 



Una segunda parte que incluso supera a la primera. El hermano discreto es quizás el más complicado e intenso. Sabía que sería dura, pero mereció muchísimo la pena. 



Otro drama salpicado de comedia, en ese estilo tan ácido y especial que tiene Caroline March. Protagonistas de los que te enamoras sin remedio, con sus virtudes y a pesar de sus muchos defectos. 



Una historia apasionada y muy divertida que me bebí en un tiempo récord. Inolvidable. 


Leer en inglés ha dejado de ser un problema para mí, y tras leer la primera parte el año pasado por exigencias del guión (porque tenía que examinarme para sacar un título y leer es una forma estupenda de aprender), este año fui a por la segunda parte por placer, porque necesitaba saber más. Diferente, más madura, maravillosa.



No sé si es la mejor novela que he leído este año, pero sin duda ha sido la que más hondo me ha llegado, y eso que la competencia era dura. Me emocionó y me impactó muchísimo.


¿Cuántas de ellas habéis leído? ¿Coincidís conmigo en las valoraciones? Si había alguna que no conocíais, espero que toméis en consideración mis recomendaciones y os animéis a disfrutar de ellas. 
¡Nos leemos!

martes, 1 de enero de 2019

¡Hola, 2019!

Tras unos días intensos de celebraciones, comilonas, prisas y compras, 2018 se nos ha ido y ha llegado un nuevo año. Es momento de hacer balance (tal vez debí haberlo hecho hace unos días pero, sinceramente, no he tenido tiempo), y también de hacer nuevos proyectos y planes para este 2019 que llega lleno de posibilidades y de ilusión. 


2018 ha tenido sus cosas buenas y sus defectillos, como todos los años. Tiendo a quedarme con lo positivo y en lo personal he disfrutado de momentos memorables, con lo que no me puedo quejar. En lo profesional, he seguido avanzando hacia mis sueños, aunque a un ritmo algo más lento de lo que me hubiera gustado. 
En primavera salió Magia Salvaje, la segunda entrega de la serie Magia, con la historia de Lance y Morgan. A pesar de que la fantasía romántica no es un género mayoritario, considero que la novela tuvo muy buena aceptación. Me hubiera gustado organizarme mejor, o ser más constante, o más ambiciosa, y sacar antes de terminar el año la tercera entrega, pero al final no pudo ser. Al menos puedo decir que estos últimos meses retomé el trabajo y mejoré mi disciplina, y tengo mucho adelantado. Si todo va bien, será mi primera publicación en el año que entramos, y confío en que no tarde mucho. 


Pasamos a las lecturas. Después de cuatro años consecutivos fijándome un objetivo de 50 libros en el reto Goodreads (desde que lo descubrí, vaya) y pasándome al menos por un par de libros, en 2018 me vine arriba y decidí subir el objetivo a 52. Tras acumular un retraso vergonzoso, metí la quinta y la sexta en diciembre porque veía que no llegaba, y al final llegué, aunque por los pelos. Este año he sido más humilde y he vuelto a dejarlo en 50. Creo que es una buena cifra, y si leo más, bienvenidos sean, pero tampoco quiero agobiarme para cumplirlo. Lo importante siempre, siempre, es disfrutarlo.
He leído más en inglés que en los años anteriores porque este año no puedo asistir a clases ya que no me cuadran los horarios, así que lo necesito para mantener el nivel. Al mismo tiempo, tanta práctica se nota, y entre eso y las clases de los años anteriores, ahora leo con mucha más fluidez, lo cual me permite disfrutar más de cualquier tipo de lectura en la lengua de Shakespeare. 
Creo que dedicaré otra entrada a recomendar los libros que más me han gustado de 2018, así que por hoy lo dejaremos aquí. 
Lo que sí podría añadir es que, gracias a mi reciente afición por Instagram, mi lista de deseos y lecturas pendientes ha crecido considerablemente, y además, he recuperado el interés por algunos clásicos que en su día aparqué o leí sin ganas y tengo bastante olvidados. Sin duda va a ser un año de relecturas y nuevas oportunidades a libros que las perdieron sencillamente porque no era su momento. En fin, he leído bastante, he hecho descubrimientos interesantes y he pasado muy buenos ratos. Es lo bonito de la lectura. 


También tuve la suerte de asistir al segundo encuentro NORA, que también parece que será el último. Me apena mucho, porque me llevé muy buenos ratos, reencuentros con compañeras y amigas, muchas risas y experiencias únicas, como las que proporcionan todos los encuentros literarios. Conocí a gente a la que tenía muchas ganas de saludar en persona y recordé encuentros anteriores con otras personas a las que ya conocía. Fue un bonito fin de semana que quedará para siempre en el recuerdo. 



Ahora toca empezar a planificar y corregir lo que no funcionó lo bastante bien, para que este nuevo año sea una oportunidad mucho mejor aprovechada. Como ya he dicho, tengo a medias la tercera y última entrega de mis hadas y magos, y alguna otra novela que quiero revisar y pulir y con suerte publicar a lo largo de los próximos doce meses. Tampoco me faltan ideas nuevas, así que solo necesito enfocarme en el objetivo y ponerme a él. Aprovecharé el subidón del año nuevo para empezar con ganas. 
En fin, gracias a todos los que habéis formado parte de este año. Espero que sigamos compartiendo risas, experiencias e ilusiones en 2019.