jueves, 28 de diciembre de 2017

¡Y yo en zapatillas! (Luna González)

Esta fue una de mis últimas adquisiciones del Mes Indie de Amazon. Hace tiempo que lo tenía entre mi lista de pendientes, pero al final tengo tantos que a veces es solo cuestión de suerte que uno llame mi atención un poco más en un momento dado y me decida por él. Daba la impresión de ser una lectura entretenida, sencilla y sin pretensiones, y ha cumplido bastante bien mis expectativas. 


SINOPSIS:
Amanda ha conseguido llevar por fin una vida llena de orden y control. Después de la muerte de su marido y junto a sus dos hijos, en su vida no hay cabida para las sorpresas hasta que, la noche de su cumpleaños, un encuentro casual la llevará a sentir de nuevo el deseo, la pasión y la ilusión.
Luis, después de vivir años en Madrid, vuelve a Mallorca para abrir su propio despacho de abogados. Su vida ha estado llena de conquistas y aventuras en las que el amor jamás fue una prioridad, hasta que una noche conoce a Amanda.
Amanda soplará las velas de su tarta mientras pide un deseo ¿Cómo reaccionará si éste se cumple? ¿Tendrá el valor suficiente para aceptar lo que el destino va colocando a su paso?
Muchas veces la vida nos sorprende y en ese momento es cuando hemos de decidir hacia donde irán nuestros pasos, aunque éstos los tengamos que dar “en zapatillas”.

* * * 

Amanda es uno de esos personajes a los que no sabes si cogerle cariño o darle dos tortas. Ha pasado una racha muy mala de la que poco a poco va saliendo gracias a la ayuda de su familia, y cuando por fin se anima a hacer algo diferente, por su cumpleaños, conoce a Luis. Enseguida salta la chispita y se gustan, pero las circunstancias de ella no son las más idóneas para experimentar en el mundo del ligoteo, ni tiene ningunas ganas de hacerlo. Sin embargo, el mundo parece confabularse contra ella y acaban coincidiendo de nuevo. Hay algunas escenas francamente divertidas, aunque otras rozan un poco lo histriónico. La historia paralela de Emma, la hermana de Amanda, y Jorge, el amigo de Luis tiene unas cuantas de esas. Emma está un poco loca, todo hay que decirlo. No tengo mucha química con personajes tan imprevisibles y con un sentido del humor tan "suyo", aunque reconozco que le pone chispa a la novela. 
Los secundarios (las amigas, los niños, los padres de ellas) me han gustado mucho. Complementan muy bien a los protagonistas. El conflicto final me ha dejado un poco fría porque el argumento de Amanda para mí era débil e inconsistente, que seguro que es lo mismo que pensarían todos los demás personajes, pero en fin. Tampoco digo que no sea creíble, es solo que a mí me parece más que un conflicto, una excusa cobarde llevada al límite. 
En cualquier caso, la historia se resuelve de forma satisfactoria. Tiene momentos tiernos y emotivos, momentos apasionados, y momentos divertidos, un poco de todo. Lectura entretenida para desconectar y no comerse mucho el coco. Aunque es fácil de leer, también tengo que decir que me ha llamado la atención la cantidad de comas que le sobran. 
En fin, la historia es bonita y merece la pena darle una oportunidad. Yo, al menos, la recomiendo. 

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