domingo, 1 de diciembre de 2019

¡NaNoWriMo 2019 superado!



Bueno, por fin, después de dos intentos fallidos en 2015 y 2016 (los borradores todavía andan por ahí en mi cajón inacabados dando vueltas), este año he conseguido terminar a tiempo el NaNoWriMo, con una novela de vampiros que a fecha de hoy tiene 50688 palabras y está a falta de unos pocos capítulos para llegar a su fin. Que todos sabemos que después viene el trabajo duro de releer, cortar, pulir, revisar y corregir, y esto no ha hecho más que empezar, pero estoy contentísima porque he logrado varios objetivos en este mes, y eso me incita a pensar que puedo lograr otros si me los propongo tan en serio como he hecho con este. 


1. Planificar en condiciones. 
Sí, la idea llevaba ya tiempo dando vueltas en mi cabeza, pero me tomé mi tiempo para hacer fichas de personajes, una escaleta (que más o menos he respetado) y el necesario trabajo de documentación. Que siempre surgen cosas y faltan datos y se pierde algo más de tiempo una vez entrados en materia, pero tener todo esto adelantado permite enfocarse en lo que importa: escribir. Además, al tener el guión hecho con bastante detalle no he tenido que sufrir por el temible bloqueo del escritor.


2.Ser constante.
Ha habido días en que he logrado escribir 2.000 o 3.000 palabras, y también algunos en los que no he llegado a 1.500. Incluso un día que no llegué ni a las 500 palabras, pero lo importante es que he perseverado, he tratado de coger ventaja los días que tenía más tiempo o estaba más inspirada, y me he esforzado por conseguir al menos una cifra razonable los días en que no podía hacer nada más. Ni un solo día he dicho "Bah, por un día, no pasa nada". Sí que pasa. Es mejor hacer poco, pero a diario. De esta forma la historia estaba continuamente rondándome la cabeza y en los momentos en que no podía escribir, iba perfilando diálogos y escenas futuras. Todo ha ido muchísimo mejor de lo que esperaba, y creo que la clave ha sido precisamente esa: la constancia. 



3.Instaurar un hábito de escritura.
Este va enlazado con el objetivo anterior, y bueno, ahora habrá que ver si de verdad es duradero, pero no hay nada que me haga pensar que no tenga por qué ser así. Ayer, con el reto ya superado, terminé de comer y lo primero que pensé fue: "Me voy a poner un rato a escribir, a ver si hago al menos otras 500 palabras hoy". Obviamente con un trabajo a tiempo completo y dos niños no es fácil mantener un ritmo de 1.667 palabras diarias como en el NaNoWriMo, pero sí se puede alcanzar una cifra más accesible, como 500, o 1000, que si se hacen a diario también es un ritmo de escritura estupendo. Y ese es  mi objetivo de ahora en adelante. 


Si soy capaz de seguir con lo que me he propuesto el año que viene podréis ver el resultado, y confío en que seré capaz. Porque esto ya es un compromiso conmigo misma y con toda la gente que me animó a ponerme frente al ordenador (o la libreta) cada día y me dijo: 

"Venga, que tú puedes hacerlo"


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